El empleo anotó una fuerte recuperación en octubre después de dos meses de caídas al sumar a 1.2 millones de personas a una ocupación. Este incremento estuvo impulsado tanto por el trabajo independiente como por el sector de servicios, el cual se fortaleció con el inicio de la temporada de fin de año con las contrataciones previas a El Buen Fin.

De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en el arranque del cuarto trimestre del año la tasa de desocupación disminuyó de 4.18 a 3.95%, lo que sugiere un mejor entorno en el mercado de trabajo.

“Pensamos que la mejoría se explica principalmente por una consolidación en las condiciones en torno al virus, con niveles de contagios todavía más moderados relativo a septiembre y con el ‘semáforo’ permitiendo una mayor reapertura de actividades”, señaló Juan Carlos Alderete, director de Análisis Económico de Banorte.

En tanto, la tasa de desempleo ampliado, que considera a los desocupados y a los inactivos disponibles para trabajar, se redujo de 16.3 a 14.9% respecto a septiembre, registrando el nivel más bajo desde que inició el impacto de la pandemia en México en marzo del año pasado.

“La población disponible ha ganado relevancia en esta crisis económica de la pandemia, dado que la pérdida de trabajos se ha dado en un contexto bajo el cual resulta casi imposible conseguir uno nuevo ante las restricciones a la actividad económica. Por esto, la tasa de desempleo extendida resulta un mejor indicador de la evolución del empleo en México”, subrayó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

En la recuperación de octubre, el sector servicios fue el responsable del 85% del crecimiento de la ocupación. Al interior de este rubro, las actividades en comercio y restaurantes aportaron la mayor cantidad de ganancias con un crecimiento conjunto de 944,000 plazas. Los servicios sociales y el gobierno fueron los únicos renglones que disminuyeron en puestos de trabajo.

“Al igual que la pérdida que se dio en los dos meses anteriores, esta dinámica habría sido propiciada por el estatus de la epidemia en nuestro país, además de los efectos estacionales provocados por la cercanía de la temporada de El Buen Fin”, expuso Marcos Daniel Arias Novelo, analista económico de Monex.

Las actividades en agricultura, ganadería y pesca también aportaron a las ganancias de octubre con un incremento de 265,372 plazas. En tanto, el sector industrial reportó una pérdida de 48,099 puestos de trabajo, una contracción impulsada por una caída en el empleo en manufactura.

“Seguimos pensando que es positivo considerando que algunos retos persisten, con muchos sectores aun obligados a cumplir con medidas de distanciamiento mientras que la industria continúa afectada por los problemas de suministro. Así, seguiremos atentos al posible rebote en los meses siguientes, con señales adicionales de una mejoría en la actividad económica”, apuntó Juan Carlos Alderete.

Entre los puntos positivos para el mercado laboral destaca que el 69% del incremento en puestos de trabajo se concentró en el sector formal (867,213 empleos), casi cinco veces más que las 179,000 plazas adicionales registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) durante el mismo mes. Como resultado del fortalecimiento de la formalidad, la tasa de informalidad descendió seis puntos base con respecto a septiembre para ubicarse en 55.6 por ciento.

Asimismo, la tasa de subocupación, la cual engloba a los trabajadores con la necesidad de laborar más horas de las que el mercado les ofrece, descendió de 12.3 a 11.1%, su menor nivel en lo que va de la pandemia, pero aún por arriba de su proporción previa a la emergencia sanitaria.

“Una manera de estimar el número de personas afectadas laboralmente por la pandemia es mediante la suma de los aumentos en las poblaciones desocupada, subocupada y disponible, con respecto a sus niveles prepandemia. Esta medida alcanzó un máximo de 21.7 millones de personas afectadas en mayo del 2020, y al mes de octubre de 2021 se ubica en 3.53 millones tras disminuir 1.39 millones en el mes”, expuso Gabriela Siller.

Focos rojos en la recuperación

El 60% del incremento en la población ocupada se concentró en el trabajo por cuenta propia y un 27% en el grupo de trabajadores no remunerados. La incorporación de más personas a la fuerza laboral estuvo acompañada de una ligera caída en el personal subordinado.

De esta manera, el trabajo subordinado y remunerado está 833,333 plazas por debajo de sus niveles previos a la pandemia, en cambio hay 1.2 millones de ocupados en condición de trabajo por cuenta propia de los que se reportaban antes de la emergencia sanitaria.

Por otra parte, se observó un crecimiento en todos los perfiles salariales, con excepción del grupo conformado por quienes perciben más de cinco salarios mínimos, el cual decreció en 64,240 plazas. Mientras tanto, 6 de cada 10 personas que se incorporaron a una ocupación lo hicieron en el renglón de hasta un salario mínimo y 26% se integró a una actividad sin recibir ingreso.

Desde la perspectiva de Juan Carlos Alderete, la caída en los ingresos puede estar vinculada a la fuerte creación de puestos de trabajo durante octubre. Por lo que es probable que algunas personas entraran al mercado laboral con menores percepciones. Pero también es un factor que puede estar ligado al alza de los precios al consumidor observada en los últimos meses.