Los salarios mínimos profesionales (SMP), al igual que el salario mínimo general (SMG), recibirán un incremento de 22% a partir del 1 de enero próximo. No debió haber sido la misma proporción, opina Roberto Gutiérrez Rodríguez, jefe del Departamento de Economía de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). El objetivo de estas remuneraciones es garantizar un pago digno a quienes trababan en 61 ocupaciones y profesiones y se encuentran en situación vulnerable, como la informalidad. Por ello deben tener un piso más alto, explica.

Este miércoles, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) anunció que de manera unánime los sectores obrero, patronal y de gobierno acordaron que en 2022 el SMG pasará de 141.70 a 172.87 pesos diarios. En la Zona Libre de la Frontera Norte subirá de 213.39 a 260.34 pesos.

“El salario mínimo profesional tiene por objeto evitar la explotación de los trabajadores en la prestación de sus servicios laborales, es por eso que se les asignaba un monto más alto”, pero la tendencia de los últimos años ha ido igualándolos con el salario general, señala Roberto Gutiérrez.

Muchas de las personas trabajadoras contempladas en la lista de SMP laboran en la informalidad. Por lo tanto, los gastos en salud los asumen de sus bolsillos. Al carecer de seguridad social, no generan un ahorro para jubilarse algún día, no cuentan con prestaciones como el aguinaldo, licencias de cuidado o días de incapacidad.

Según el listado de los SMP, un manejador o una manejadora en granja avícola ganará 173.86 pesos en 2022 en la mayor parte del territorio nacional. La diferencia con el SMG es de solo 99 centavos. Para las recamareras o recamareros en hoteles, moteles y otros establecimientos de hospedaje el salario quedó en 175.77, casi 3 pesos más que el general. En el mismo caso están quienes laboran en “góndola, anaquel o sección en tienda de autoservicio”.

Las trabajadoras del hogar y las personas jornaleras recién entraron a este listado en diciembre de 2020. El Consejo de Representantes de la Conasami aprobó que el salario 2021 para las empledas del hogar sería de 182.52 pesos diarios, a pesar de que ellas pedían un monto de 250 pesos. Para quienes laboran en el campo el consejo les fijó un salario de 160.59 pesos, aunque ellos exigían 300.

En 2022 el SMP para las trabajadoras del hogar será de 187.92 pesos diarios y el de trabajadores y trabajadoras jornaleras agrícolas, de 195.43 pesos diarios. “Entendemos que hay demandas para elevar aún más su rango”, dijo ayer Luis Munguía Corella, presidente de la Conasami en conferencia virtual. Cada vez que ha dialogado con representantes de esos dos sectores, “les recuerdo que ese número que fijamos es un piso mínimo. No es un tabulador, no es lo que tiene que ganar el trabajador en promedio”.

Cada vez más cerca del salario general

“Muchos trabajadores necesitan tener un piso mínimo de negociación, y el objetivo principal de lo salarios profesionales para una ocupación o profesión es darle a un trabajador la capacidad de negociar algo hacia arriba. Es un piso mínimo que se proyecta en Conasami, pero pueden tener un salario más alto”, insistió Munguía.

Sin embargo, “hay una gran diferencia en cuanto a la participación de los salarios profesionales dependiendo de la participación que se trate” y eso es preocupante, de acuerdo con el profesor investigador Roberto Gutiérrez. La remuneración mínima en la albañilería se separa apenas 15% del salario mínimo general, pero el pago mínimo de recamareros y recamareras está sólo 2% arriba, señala. Otros ejemplos son:

  • Cajero/a en maquina registradora, 4% más que el SMG
  • Ayudante de zapatería, 5% más que el SMG
  • Chofer de estacionamiento, 8% más que el SMG

“Parece ser que con el tiempo esta diferencia entre el salario mínimo profesional y el general se ha ido reduciendo, y es lógico pensar que algunas de estas profesiones y oficios deberían retirarse de la lista”, opina. Ese grupo de remuneraciones, que agrupa a diferentes actividades, debe ser actualizada con los trabajos que se han creado con el desarrollo tecnológico, impulsado por la pandemia de covid-19, apunta el doctor en Estudios Sociales, Línea Economía Social.

En la Zona Libre de la Frontera Norte las remuneraciones mínimas para quienes están en este listado también serán mayores. A excepción de reporteras y reporteros para prensa diaria que, con 387.09 pesos diarios tienen el salario mínimo más alto, para el resto de las ocupaciones y oficios el pago mínimo será de 260.34 pesos.

Algunas de las 61 actividades incluidas en la lista son:

  • Dependiente/a en boticas, farmacias y droguería
  • Cantinero/a
  • Carpintero/a
  • Cocinero/a en restaurantes, fondas y demás establecimientos de preparación y venta de alimentos
  • Costurero/a en confección de ropa en talleres, fábricas o a domicilio
  • Peluquero/a y cultor/a de belleza
  • Sastre
  • Zapatero/a

Iniciarán inspecciones focalizadas

Luis Munguía anunció que en febrero del próximo año la Conasami iniciará una serie de operativos en distintas empresas para corroborar que a quienes les pagan un salario mínimo al día estén recibiendo la nueva cifra.

Con base en la información del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) sabrán quiénes han sido inscritos con el salario el mínimo y, por lo tanto, esas personas deberán estar ganando 172 pesos diarios y no 141 pesos. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) pondrá a disposición medios de denuncia, adelantó.

“No es posible que una empresa registre a un trabajador al IMSS y le pague menos del salario mínimo”, dijo. Sin embargo, en el sector informal será complicado detectarlo. Recordó que ese ámbito está dividido en diferentes sectores, desde las personas trabajadoras ambulantes o autoempleadas, hasta personas que laboran para una empresa que, para evadir el pago de la cuota patronal, no las inscribem ante el instituto.

Informó también que el incremento al SMG beneficia a 6.3 millones de personas, es decir, al 30% de quienes cotizan en el IMSS. En tanto, para las empresas de más de 1,000 trabajadores el costo laboral de este ajuste será de 1.3%, para las pequeñas y medianas empresas (pymes), de 3 por ciento.