Más de 3,000 asistentes al Foro Económico Mundial de Davos el pasado mes de enero, líderes mundiales en los sectores financiero, empresarial, académico y gubernamental, pasaron revista a los principales problemas del mundo y tomaron nota de los riesgos más apremiantes que enfrentará la economía y la sociedad en el 2019.

Por segundo año consecutivo los riesgos relacionados con el medio ambiente y con la seguridad cibernética dominaron el horizonte. Por supuesto que hubo también en la atmósfera una preocupación real por el aumento de armas de destrucción masiva y las amenazas biológicas, pero este año la novedad en Davos fue el riesgo que representa para el mundo el daño a  la salud mental y emocional de 700 millones de personas en el planeta. En México, en el 2017, las incapacidades laborales asociadas a trastornos emocionales tuvieron un costo de 375 millones de pesos.

Preocupa fracaso ante el cambio climático

El Informe Global de Riesgos (IGR) del Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés) es una especie de termómetro que mide cada año, desde el 2005, la temperatura en temas emergentes y apremiantes a partir de una encuesta realizada a más de mil expertos de variadas disciplinas alrededor del mundo, por grupos de edad, expertise, género, sector y región. Se rankean los cinco riesgos de mayor probabilidad y los cinco de mayor impacto.

El IGR contempla riesgos económicos, geopolíticos, ambientales, sociales y tecnológicos. En el reporte para el 2019, el tema del medio ambiente es dominante. De los cinco principales riesgos que avizoran los encuestados, 3 por probabilidad y 4 por impacto son relacionados con el medio ambiente: clima extremo, fracaso en la mitigación del cambio climático, desastres naturales y crisis de agua. Las otras amenazas presentes son, en términos de probabilidad, el robo de datos digitales y los ataques cibernéticos, y en términos de impacto, el aumento de armas de destrucción masiva, que encabeza el ránking.

Eduardo Sparrowe, director de Marsh Risk Consulting, la firma que elabora el informe para el WEF, indica que “el reporte es una percepción global sobre qué está pasando en el mundo. Alrededor de mil expertos y 12 mil representantes de la industria y los negocios responden un cuestionario sobre una variada cantidad de temas. No hay datos duros que nos permitan medir cómo efectivamente esos riesgos están impactando nuestra realidad. Lo que sí podemos percibir es que en los últimos años hemos pasado de los riesgos económicos a los riesgos ambientales y sociales”.

Llama la atención que la crisis de agua figura en el Top 5 de mayor impacto por sexto año consecutivo, aunque se desplazó de la primera posición en el 2015 al cuarto lugar para el 2019; mientras que la respuesta global al cambio climático pasó de la primera posición en 2016 a la segunda en 2019, y de una valoración “débil” a “fallida”.

Un mundo menos feliz

Aunque la salud emocional no aparece explícitamente en los ránkings de riesgos globales, el impacto de estos en las personas es una preocupación que sí contempla el IGR 2019 y que Sparrowe percibe como una oportunidad para que las organizaciones reaccionen a tiempo.

“Para muchas personas, este es un mundo cada vez más ansioso, infeliz y solitario. A nivel mundial los problemas de salud mental afectan a más de 700 millones de personas. Las complejas transformaciones sociales, tecnológicas y laborales causan un profundo impacto en las experiencias de vida de las personas. Un tema común es el estrés psicológico relacionado con un sentimiento de falta de control frente a la incertidumbre”, señala el IGR.

“La disminución del bienestar emocional y psicológico es un riesgo en sí mismo, y también afecta al panorama global más amplio de riesgos, especialmente a través de los impactos sobre la cohesión social y la política”, añade el documento.

Eduardo Sparrowe, especialista en prevención y control de riesgos, precisa que “si no hacemos algo para mitigar el estrés de las personas en las organizaciones, ese problema puede derivar en algo más complicado, puede desencadenar en violencia social o impactar en la productividad laboral”. Revela que actualmente las personas se estresan ante la posibilidad de enfermar, por la excesiva carga de trabajo y por la inseguridad. Y recomienda: “Enfócate en el humano, y el humano te va dar soluciones y va a funcionar”.

México empieza a reaccionar

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), los trastornos emocionales serán en 2020 la segunda causa de incapacidad laboral a nivel mundial, pero en países en desarrollo -como México- figuran como la causa número uno, dice el doctor Jonathan Cuevas, director de Consultoría en Salud de Mercer Marsh Beneficios México.

Explica que desde 1984, la OMS y la OIT comenzaron a publicar informes de riesgos psicosociales, ante los cuales algunos países de Europa y Asia crearon normativas, y le siguieron Chile, Perú y Colombia (éste incluso desde hace diez años) que tienen ya regulación y publican informes de riesgos psicosociales.

México va comenzando. Apenas el 23 de octubre del 2018 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la NOM-035, que hace obligatorio que las empresas y organizaciones manifiesten ante la Secretaría del Trabajo un diagnóstico de riesgos psicosociales y un plan de mitigación.

Mercer Mash Beneficios comenzó a hacer esos diagnósticos en las empresas desde el 2016 para ver cómo impactaba la salud emocional en la productividad y ausentismo, en los cuales se mide liderazgo, carga de trabajo, ambiente de trabajo e interferencia entre trabajo y familia.

En 2018, más de 1,300 empresas que operan en México se sometieron a una encuesta practicada por Marsh para conocer las situaciones que afectan la calidad de vida de los empleados, de las cuales 80% consideró el estrés laboral, 65% el tiempo de desplazamiento al trabajo y 50% problemas emocionales.

El doctor Cuevas reveló que otros detonadores de baja calidad de vida que han identificado son violencia y mala calidad de sueño. “Y estos, son detonadores para causar depresión, ansiedad o conductas adictivas”, asegura.

Los factores que inciden en el estrés laboral son muchos, pero Cuevas destaca el ambiente laboral, las cargas de trabajo, el estilo de liderazgo en la organización y la falta de balance vida-trabajo.

El especialista en adminsitración de sistemas de salud aporta un dato contundente: En el 2017 se otorgaron en México 13 millones de días de incapacidad laboral, lo que le costó al Sector Salud alrededor de 3,400 millones de pesos, y 11% de esas incapacidades estuvieron relacionadas con trastornos emocionales, lo que equivale a un gasto de 375 millones de pesos.

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