La legitimación de contratos colectivos es una disposición que deben cumplir todos los sindicatos en México, sin excepción. Este procedimiento fue establecido con la reforma laboral de 2019 y se realiza en una sola ocasión. En términos prácticos, se refiere al proceso mediante el cual los trabajadores otorgan su respaldo o rechazan el documento que contiene sus condiciones laborales y protege su relación de trabajo.

De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), hasta ahora se han legitimado un poco más de 1,400 contratos colectivos, con la participación de alrededor de 780,000 trabajadores a través de 3,500 consultas. La dependencia estima que para octubre, cuando el nuevo modelo laboral empezará a operar en 13 entidades más, serán un millón de personas trabajadoras consultadas sobre sus condiciones laborales.

Los sindicatos tienen hasta el 2 de mayo de 2023 para cumplir con esta disposición, a diferencia de la adecuación de estatutos, la legitimación de contratos colectivos tiene un avance más lento, especialmente entre las asociaciones gremiales con registro local, aunque el plazo para conseguir el respaldo de la fuerza de trabajo aún es amplio.

La legitimación consiste en una consulta donde los trabajadores emiten su voto personal, libre, directo y secreto para definir si respaldan o no el contenido del contrato colectivo vigente. En caso de no realizar este procedimiento antes de la fecha límite o que la fuerza laboral rechace el documento, el contrato será anulado y las prestaciones y condiciones contempladas en este quedarán protegidas en contratos individuales.

Desde mayo de este año, la autoridad responsable del proceso es el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), quien se encarga del trámite y el seguimiento de cada caso.

La Secretaría del Trabajo cuenta con una guía para facilitarle a los sindicatos la legitimación de sus contratos colectivos, un procedimiento que la misma dependencia califica como “la llave al nuevo modelo laboral”. Éste es el paso a paso para realizarlo:

» Paso 1: Aviso de privacidad

El sindicato titular del Contrato Colectivo debe notificar ante el CFCRL que someterá a consulta de los trabajadores el contrato colectivo.

  • Ingresa a la página habilitada por el Centro Laboral
  • Crea usuario y contraseña
  • Registra la consulta y proporciona todos los datos solicitados
  • Debe elegir si la consulta será verificada por notario público o autoridad laboral
  • Imprimir convocatoria, boletas y actas de votación que genera el sistema

» Paso 2: Consulta

El sindicato realizará la consulta mediante el voto personal, libre, directo y secreto de los trabajadores, en el día, hora y lugar señalados en la convocatoria.

  • El empleador entregará a los trabajadores un ejemplar impreso del contrato colectivo, previo a la consulta
  • Los trabajadores deberán presentarse el día de la votación con una identificación oficial
  • El lugar de votación debe ser accesible para todos
  • El ejercicio será verificado por un notario público o un inspector de la autoridad laboral

» Paso 3: Resultados

El sindicato remitirá el aviso de resultados al CFCRL a través de la plataforma. En caso de no tener observaciones por parte del Centro Laboral en los siguientes 20 días hábiles siguientes a la fecha en que se dio el aviso, el contrato se tendrá por legitimado.

“La Legitimación de un Contrato Colectivo de Trabajo garantiza el conocimiento de su contenido por parte de los trabajadores y la opción para ellos, de avalar o rechazar los contratos a través del voto personal, libre, directo y secreto”, expone el CFCRL en su plataforma.

Hay que tener presente que el protocolo de legitimación cuenta con un mecanismo de quejas para que los trabajadores impugnen el procedimiento en caso de identificar anomalías en alguna etapa del proceso.

Algunas situaciones que podrían dar paso a impugnaciones de la legitimación del contrato colectivo son: no recibir un ejemplo impreso del contrato; actos de violencia, coacción o intimidación por parte de los empleadores o representantes sindicales; impedir el voto de trabajadores con derecho a votar; realizar la consulta sin la presencia de autoridades; no publicar los resultados en un lugar visible, entre otros.

Legitimación, la prueba de ácido

En México hay alrededor de 500,000 contratos colectivos, la Secretaría del Trabajo estima que el 85% de estos no pasará la prueba porque se firmaron sin la participación de los trabajadores, es decir, son de protección. La legitimación tiene el objetivo de depurar los contratos negociados a espaldas de la fuerza laboral.

En ese sentido, los contratos colectivos que se negocien con las nuevas reglas establecidas por la reforma laboral de 2019, como el voto personal, libre, directo y secreto, no requieren ser legitimados.

Luisa María Alcalde Luján, titular de la STPS, consideró que las organizaciones gremiales han ido perdiendo el miedo a la legitimación de los contratos colectivos para poner a disposición los documentos para que los trabajadores los conozcan y determinen con su voto la continuidad.

“Hay una mayor conciencia de las organizaciones sindicales de la necesidad de cambiar los procedimientos para que depositen su legitimidad en la confianza y en el deseo de los trabajadores de participar no sólo en la elección de sus dirigentes, sino también en la vida cotidiana de las organizaciones“, dijo la secretaria del trabajo en una reunión de Coordinación Interinstitucional para la Segunda Etapa de Implementación de la Reforma al Sistema de Justicia Laboral.