Cuando los colaborares tienen problemas financieros, la calidad de su trabajo podría bajar, opina Tania Estrada Sánchez, directora de Beneficios para Empleados de Lockton México, la empresa de corretaje de seguros independiente más grande a nivel internacional.

Por ello aconseja a los directores de recursos humanos apoyar a los trabajadores, haciéndoles llegar información para que armen un plan de ahorro a corto, mediano y largo plazo.

La cuesta de enero apenas inicia y muchos se darán cuenta qué tan sanas están sus finanzas. También es un momento para que comiencen a revisar sus presupuestos y crear una estrategia que les permita afrontar eventos imprevistos, dice.

La tanda, el mejor instrumento de ahorro para muchos

En México, más de 42 millones de adultos entre 18 y 70 años no tienen una cuenta de ahorro y tampoco reservan una parte de sus ingresos. Es decir, seis de cada 10 adultos no ahorran, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2015.

La ENIF indica que más de 33 millones de personas conserva una parte de sus ganancias. La mayoría de ellas decide guardar una porción de su dinero en instituciones formales y otra en mecanismos informales, como tandas, alcancías o cajas de ahorro organizadas por conocidos.

Solo 11 millones de personas ahorran exclusivamente en instituciones financieras, según la ENIF. De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) 31 millones prefieren guardar su dinero también en el mercado informal.

El riesgo del ahorro informal, advierte la Condusef, es que, por ejemplo, en caso de una tanda, quien la organiza se puede quedar con el dinero y no repartirlo. Si guardan el dinero en casa, alguien puede entrar y robarlo, o perderlo en un incendio o inundación.

Comienza con un presupuesto

Para ahorrar, primero hay que hacer un presupuesto, dice Tania Estrada. La cuenta debe especificar cuánto ganan y cuántos gastos fijos deben afrontar, como pago de renta, luz, agua, internet, colegiaturas.

Una vez sabiendo eso, definir cuánto qué otros gastos pueden permitirse y reservar una parte para el ahorro. “Lo ideal es destinar al menos 10 por ciento del sueldo para cualquier imprevisto y 10 por ciento para el retiro”.

Otra recomendación de la especialista financiera es adquirir un seguro para que, en caso de invalidez o fallecimiento, los trabajadores o sus familias tengan alguna protección económica.

Recursos humanos al rescate de las finanzas de los colaboradores

La capacidad de ahorro depende de varios factores y es distinto para cada persona, apunta Estrada Sánchez. Por ello será de mucha ayuda que los ejecutivos de recursos humanos acerquen información a los empleados.

Si la empresa tiene personal especializado en finanzas personales, los gestores de capital humano pueden organizar pláticas informativas sobre la importancia del ahorro y las diferentes opciones de crédito que tiene el mercado formal.

Si no cuentan con alguien que les pueda guiar sobre estos temas, pueden recurrir a asesores externos, señala. “Los beneficios para la empresa de lograr que sus colaboradores tengan finanzas sanas, será mejorar su calidad de vida de sus empleados, y con ello ganar una mayor productividad”.

Muchos empleados que tienen problemas financieros bajan su rendimiento, pues las preocupaciones de cómo pagar deudas o imprevistos no les permite concentrarse, añade. “Ayudarles a crear una cultura financiera mejorará el porcentaje de retención y de atracción de talento”.

El 25 por ciento gasta en cosas innecesarias

Una encuesta de M2CROWD, una plataforma de inversión en el sector inmobiliario, indica que 34 por ciento de quienes no ahorraron en 2018 no cuentan con información sobre cómo hacerlo.

En el sondeo, realizado en diciembre pasado, 13 por ciento mencionó que su ahorro disminuyó. La mitad de ellos lo atribuyen a que sus ingresos no les permitieron hacerlo, 30 por ciento incrementó sus gastos en bienes o servicios y 25 porque compró cosas que no eran necesarias.

Al preguntarles sobre el mercado de inversiones en México, los encuestados desearían que les ofreciera en 2019: rentabilidad (79%), seguridad (74%), solidez (48%), innovación (39%), variedad (39%) y accesibilidad (37%).