De acuerdo con el estudio Presente y futuro de las pensiones en América Latina y el Caribe, recientemente publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los sistemas de pensiones son un elemento fundamental en el estado de bienestar, por ello, precisan de tres elementos fundamentales para su diseño.

El primer punto que destaca el BID es lo que puede significar tener o carecer de una pensión en la última etapa de la vida; el segundo elemento es que el sistema de pensiones redistribuye una gran cantidad de recursos entre personas de un mismo conjunto y además entre generaciones; y el tercer punto es que el gasto asociado a las pensiones tiene un impacto directo en la estabilidad fiscal y macroeconómica de los países.

Ante este contexto, GINgroup considera que es fundamental contar con recursos una vez que la vida laboral concluye. Además, es sano para la economía del país. Por ello, la empresa mexicana logró un acuerdo con Old Mutual, un fondo de inversión para el retiro con la administradora Skandia, la primera a nivel mundial y que destaca por altos rendimientos y fiabilidad en el mercado.

El estudio del BID parte de la premisa de que además de grandes retos actuales, como son la cobertura, adecuación y sostenibilidad de los sistemas de pensiones, se añaden dos grandes tendencias que “pondrán a prueba el diseño de este contrato social en las próximas décadas en América Latina y el Caribe”.

La primera tendencia es la que se refiere al envejecimiento poblacional y, la segunda de ellas es la que se deriva de los cambios tecnológicos, como la automatización y el surgimiento de plataformas digitales, las cuales afectarán las reglas del mercado laboral, entendiendo a ésta como pilar fundamental de financiamiento de los sistemas de pensiones.

El panorama de México

En el caso de México, de acuerdo con el documento Las Pensiones en México y el Mundo, elaborado por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), en el 2016, de 9.6 millones de personas de al menos 65 años, únicamente 31% (2.9 millones de personas) tuvieron ingresos por pensión o por jubilación.

Asimismo, el documento de la Consar señala que la esperanza de vida de los mexicanos se ha venido incrementando, y para el próximo año será de 75.7 años, mientras que para el 2050 será de 79.4 años.

“El panorama de los sistemas de pensiones podría agravarse si no tomamos medidas cuanto antes. En el caso de las precisiones del BID, organismo con el que hemos definido una serie de puntos de agenda común, es importante tomarlas en cuenta ya que precisa que en América Latina y El Caribe solo 52.8% de los trabajadores cotiza a pensiones”, dice Raúl Beyruti, presidente de GINgroup.

Beyruti considera que la generación de empleos formales es una medida inmediata para que todos y cada uno de los trabajadores cuenten con fondos para el retiro.

El BID plantea en Presente y futuro de las pensiones en América Latina y el Caribe dos reflexiones sobre los sistemas de pensiones de la región. En primer lugar, revisar el diseño de los sistemas de pensiones para asegurar, por una parte, que la generosidad de los beneficios sea la deseada y, por otra, para eliminar elementos redistributivos no deseados.

En segundo lugar, apunta que es necesario lograr que los contratos pensionales estén preparados para afrontar tanto los efectos del envejecimiento como los profundos cambios en el mercado de trabajo que se avecinan, adaptándolos como sea necesario.