Hay muy pocas empresas fabricantes de equipo ferroviario en México –y en el mundo— y también escaso capital humano especializado para esa industria, afirma Maximiliano Zurita, director general de Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) para este país.

La compañía española, concesionaria del tren suburbano por un periodo de 30 años, está interesada en capacitar a aprendices, como lo propone el proyecto gubernamental Jóvenes Construyendo el Futuro. También se apunta, de una vez, para participar en la licitación del Tren Maya.

Ya lo ha estado haciendo durante el último año en su planta de Huehuetoca, Estado de México. En esa fábrica están construyendo 10 trenes para la Línea 1 del Metro y para ello formó a más de 300 obreros en procesos especializados como la soldadura de aluminio.

México a la vanguardia en trenes

La tendencia mundial en la fabricación de trenes es el uso del aluminio y por primera vez ese tipo de manufactura se está produciendo en México. “Ya estamos a la vanguardia”, festeja Maximiliano Zurita en entrevista para Factor Capital Humano.

Las cajas que antes se habían armado en este país eran de acero al carbón, un material mucho más pesado que el aluminio, explica. Una de las ventajas de este otro metal, además de ser ligero, es que resulta muy resistente.

Sin embargo, soldarlo requiere de condiciones de limpieza extrema porque se contamina con mucha facilidad, así como de otra serie de procesos que los obreros en México desconocían. “Estamos orgullosos de la gente que tenemos, del personal que hemos formado”, dice satisfecho.

En 2017, CAF inició la capacitación laboral para fabricar los trenes de la Línea 1 del Metro, que va de Pantitlán a Observatorio. “La primera caja la terminamos en febrero de 2018. Ha sido poco el tiempo en que logramos tener rendimientos tan buenos en la fabricación de estos elementos”.

Nuevos vagones para la Línea 1 del Metro

En 2016 el Sistema de Transporte Colectivo (STC) adjudicó a CAF el contrato para construir 10 trenes del Metro, por un monto de más de 3,300 millones de pesos.

En la última semana de noviembre del año pasado, el tercero de esos 10 trenes comprometidos fue transportado a los talleres del STC, y en diciembre pasado fue sometido a las pruebas finales antes de ponerlo en operación.

Los nuevos vagones son los más modernos de la flotilla de la Línea 1, la segunda con mayor demanda de toda la red. Actualmente la línea rosa transporta a 1,530 pasajeros por tren, mientras que con los nuevos se podrá llegar a 1,620. “Por hora, podrían viajar 2,817 personas más, lo que permitirá mayor eficiencia en los traslados de miles”.

En la planta de Huehuetoca, los trabajadores de CAF México realizan el ensamble total de los trenes, lo que incluye los revestimientos interiores, colocación de todo el cableado eléctrico, instalación de todos los equipos, pisos, asientos y pasamanos.

Más de 300 colaboradores trabajan en este proyecto, 250 son operarios y el resto son supervisores. “Todos pasaron por una capacitación y han ido desarrollando habilidades para este trabajo”.

A formar mano de obra especializada

Rápidamente los colaboradores incrementaron su productividad en una curva de aprendizaje que tenían prevista. “Alcanzamos rendimientos iguales a los que tienen nuestras plantas en Europa”.

Zurita dice desconocer cuánto dinero han destinado a la formación de trabajadores especializados en soldadura, ensamblaje y sistemas electrónicos de trenes de pasajeros. Pero “en la planta hemos invertido más de 400,000 millones de pesos”.

Hace ocho años, cuando CAF –con 25 años en el mercado mexicano— abrió su planta en Huehuetoca no tenían la mano de obra especializada que demandaba el sector. Lo que hicieron fue reclutar a gente sin experiencia del Estado de México, algunos de Hidalgo y otros estados, y capacitarlos “para implementar la línea de producción en México”.

Por ello cree que ese tipo de formación, que ya ha desarrollado la constructora española, puede funcionar muy bien ahora en el esquema del programa gubernamental Jóvenes Construyendo el Futuro.

Horacio Duarte, subsecretario de Empleo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) ha explicado que ese proyecto becará a miles de aprendices, de entre 18 y 29 años, con 3,600 mensuales hasta por un año. Y que las empresas se encargarán de proporcionarles la capacitación.

Caf, interesada en el Tren Maya

Hasta ahora los nuevos funcionarios no se han acercado directamente a CAF. “Pero nosotros sí a instituciones superiores”, entre ellas a la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Administrativas (UPIICSA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma del Estado de México.

Según Zurita, han ofrecido a esas casas de estudio formar a sus estudiantes en la práctica. “Hay muy pocas empresas a nivel mundial fabricantes de equipo ferroviario, me parece que es una excelente oportunidad” para que los jóvenes reciban capacitación.

Los resultados que han obtenido con el personal que han formado es tan satisfactoria que ya tienen planes para fabricar trenes para otros países del mundo. Sin embargo, por el momento están más enfocados en que su plantilla de trabajadores “sea permanente, porque perder la capacitación y el desarrollo de las habilidades logrado sería bastante malo”.

Otra pendiente, antes de salir al mercado mundial, es la producción nacional. “Sí de manera categórica, vamos a participar” en la licitación de la construcción del Tren Maya, dice sin dudarlo. “Estamos interesados en todos los proyectos ferroviarios de este país” .