“¿Y a RH quién le va a preguntar cómo se siente?”, cuestionó Maya Dadoo, CEO de Worky. La reflexión es importante tomando en cuenta que las medidas sanitarias en los centros de trabajo, el trabajo remoto, el impacto de la pandemia en la salud mental de los colaboradores, los recortes de personal, las tendencias en el mercado y el cumplimiento de las nuevas regulaciones laborales son sólo algunas tareas adicionales que han recaído en los departamentos de Recursos Humanos (RH).

De acuerdo con el estudio El estado de RH de Worky, el 76% de los profesionales de las áreas de gestión de talento considera que su carga de trabajo actual es más pesada en comparación con el escenario prepandemia. Pero a pesar del esfuerzo, sólo el 63% se siente moderadamente valorado.

“Estos nuevos roles sí les están pegando de una forma negativa en la salud mental o en la salud física. Creo que muchas veces se nos olvida que los profesionistas de RH también son colaboradores de la organización. Muy pocas veces les preguntamos a ellos cómo se sienten, porque ése es el rol del liderazgo. Tienen que empezar a tener un mayor y mejor canal de comunicación con la capa de gestión de la organización”, apuntó Maya Dadoo.

Uno de los desafíos en la atención integral de las personas que integran las áreas de capital humano es que se enfrentan a líderes poco comprensivos con la “talacha” que conlleva el rol. El 30% de los encuestados afirma que los jefes no tienen comprensión del incremento de responsabilidades y exigencias a raíz de la pandemia y la nueva normalidad.

“Normalmente Recursos Humanos tendemos a ser el punch back; el de Finanzas nos regaña, pero también lo hacen otros directores, y los colaboradores llegan y se quejan con nosotros. Realmente es un área sumamente intensa porque somos malabaristas para manejar todos estos temas”, expuso Adriana Martínez, CEO de ID Hunt, durante la presentación del informe.

Desde la perspectiva de la especialista, es necesario que en los departamentos de Recursos Humanos se promueva el autocuidado e involucrar a los líderes de la empresa en la responsabilidad de mantener motivados a los colaboradores.

“El fin del outsourcing y la internalización de la nómina incrementaron la carga de trabajo y por otra parte, el estrés. El estrés principal de los equipos de RH es no pagarle en tiempo y forma a los colaboradores, previamente esto era una responsabilidad menor por la dependencia del outsourcing y la agilidad que teníamos con otros grupos que daban estos servicios. Por otra parte, vemos la presión que tienen las posibles auditorías”, resaltó Maya Dadoo.

Entre otros factores que han elevado las cargas en las áreas de gestión de talento se encuentran la reforma de teletrabajo, los esquemas laborales híbridos, el retorno a las oficinas, la implementación de la NOM-035 y un temor a las sanciones por incumplimiento de las normas del trabajo.

Según el reporte, el 86% de los profesionales de gestión de talento coincide en que las empresas no toman en cuenta los efectos emocionales en sus departamentos al atender y gestionar trabajadores contagiados, con duelo o bien, un despido. También opinan que las organizaciones esperan que sus áreas se “vuelquen” en los problemas de los colaboradores y que este rol en tiempos de pandemia está conectado con un impacto en la salud física y mental.

“Si bien la vocación es un hilo común entre todos los grupos, hace falta mayor comprensión, apoyo y comunicación de parte de los empresarios y líderes”, refiere el estudio.

Se mantiene el optimismo

Pero el panorama no es totalmente gris. De hecho, los ejecutivos de Recursos Humanos son optimistas a pesar del entorno de mayor demanda de trabajo. El 62% de los encuestados considera que el contexto actual le otorgó mayor capacidad para escalar y ser tomado en cuenta en la organización.

“Lo que ha pasado con la pandemia es que ya nos notamos más, ya Recursos Humanos empieza a ser más estratégico. Quiénes manejan a todo ese talento humano, quiénes tratan de buscarlo, retenerlo, desarrollarlo y que sea productivo, es Recursos Humanos. Esta etapa de pandemia donde tenemos el reflector encima hay que aprovecharla para ser realmente estratégicos”, expuso Adriana Martínez.

En ese sentido, la especialista opinó que los ejecutivos de las áreas capital humano deben ser los primeros en creerse la importancia de su rol para el negocio en el contexto actual y, con base en ello, ser más protagonistas.

El crecimiento en las cargas de trabajo no es del todo negativo, desde la óptica de algunos profesionales del departamento de gestión de talento este incremento en las tareas está vinculado con una evolución de la posición.

“El covid-19 fue un momento en el que los profesionales de RH logran tener este asiento en la mesa de líderes y dada las responsabilidades que tienen, creo que los directores de las distintas áreas dependen más de Recursos Humanos, pero también consideran más su opinión dentro de la forma en la que se conducen los negocios. Es interesante el positivismo que le dan los profesionistas”, señaló Maya Dadoo.

Esta óptica positiva, agregó, está relacionada con el orgullo de los profesionales de estos departamentos al ver cómo incrementa su injerencia en los negocios, pero también en lo palpable del fruto de su trabajo en la organización.

Los participantes en la encuesta prevén que en el 2022 continuará la presión sobre las áreas de capital humano y es probable que este crecimiento en las responsabilidades se mantenga de manera indefinida.