Al centro, el diputado Manuel Baldenebro y la diputada Susana Prieto, de Morena, el partido en el gobierno. A su izquierda, Margarita García, del PT. Y al final de la fila, Tereso Medina, del PRI, el partido que gobernó el país más de 70 años y ahora es la tercera fuerza política. Además de representantes populares son, o han sido, líderes sindicales. Desde hace varias décadas, las organizaciones gremiales han tenido un asiento en el Congreso, pero los pesos que cada uno tiene ahora son variables.

"Vamos a acabar con la corrupción en los sindicatos", advirtió al inicio de su intervención la diputada Margarita García, del Sindicato de Trabajadores de los Poderes del Estado e Instituciones Descentralizadas de Carácter Estatal de Oaxaca (STPEIDCEO). Era la sesión para instalar la Comisión del Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados, celebrada este miércoles.

“Nunca más, líderes sindicales que se enriquezcan” con el dinero de las trabajadoras y los trabajadores, como Carlos Romero Deschamps, del sindicato petrolero, dijo. “El outsourcing se ha trasladado a muchos sindicatos, desde ahí se llevan esas prácticas que eliminamos en este Congreso”, por eso tendremos que “sancionar las malas prácticas de los patrones y los sindicatos”.

Junto a ella, Susana Prieto, dirigente del movimiento laboral 20/32 asentía y hacía gestos de aplaudir. La abogada, que inició su activismo en la defensa de los derechos laborales en su natal Ciudad Juárez Chihuahua, llevó su lucha a Matamoros, Tamaulipas, y esa localidad, a su vez, la llevó a ella a San Lázaro.

En 2019 lideró el alzamiento en las maquilas de Matamoros, en 2020 fue encarcelada tras encabezar una manifestación y en 2021 logró la toma de nota del Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de Industrias y Servicios “Movimiento 20/32” (SNITIS), cuya secretaria general es María del Rosario Moreno.

A lo largo de toda la sesión, Susana Prieto rompería las formas acartonadas del protocolo legislativo y de la investidura del cargo. Le arrancaría una risa a algunos y una media sonrisa a otros, como Tereso Medina, sentado al otro lado de Margarita García.

Tereso Medina es secretario general adjunto de la Confederación de Trabajadores de México (CTM). También es secretario general de la Federación de Trabajadores del Estado de Coahuila. Y, además, es secretario general del Sindicato Miguel Trujillo López, que en agosto perdió la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) en General Motors (GM) Silao. A partir de la reforma laboral, en algunas empresas se ido soltando de la mano de la CTM.

Él escuchaba hablar a Margarita García de una vigilancia a los gobiernos estatales para que “saquen las manos y permitan que los sindicatos se conformen con libertad”, y de la corrupción de las dirigencias sindicales. Pero no asentía, escuchaba en silencio y le daba tragos a su café.

Los del PRI y un disidente

“Vamos a la mitad del camino. La reforma laboral fue un gran paso, pero ahora hay que buscar que eso se asiente en la vida real”, dijo Manuel Baldenebro, presidente de la comisión. En la legislatura pasada él también estuvo al frente de dicho órgano legislativo. Es la primera vez que las diputadas y los diputados federales pueden reelegirse y él lo hizo. También Margarita García, quien, al igual que ahora, fue secretaria de la comisión.

Baldenebro es secretario general de la sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), uno de los más grande del país, con más de 400,000 integrantes. Actualmente se encuentra en litigio para que se reconozca su liderazgo, en 2018 fue destituido del cargo y acusado de malversar más de 9 millones de pesos.

“A mí, dentro los sindicatos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que no son los más limpios ni democráticos, me siguen persiguiendo porque apoyé a Andrés Manuel López Obrador en 2018. Pero ahora se dicen morenistas”, declaró Baldenebro a El Economista hace unos días.

En junio de 2013, el Comité Ejecutivo Nacional del SNTSS, encabezado entonces por Manuel Vallejo Barragán, hizo pública su afiliación al PRI. En 2015, mediante un convenio, el sindicato fue adherido a la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), uno de los sectores obreros de ese partido.

El otro es la CTM, que dirige Carlos Aceves del Olmo, senador del PRI y secretario de la Comisión del Trabajo y Previsión Social en la Cámara Alta. Según la propia confederación, ésta aglutina a 6,176 sindicatos en todo el país. Con Tereso Medina Ramírez en San Lázaro, en la LXV legislatura, la CTM tiene un representante en ambas Cámaras.

“El PRI va siempre a apoyar lo que le convenga a México, porque le conviene a los trabajadores”, dijo Medina Ramírez en la instalación de la comisión en la Cámara de Diputados. Así comenzó la presentación de su bancada, luego señaló que el empleo no tiene colores ni partidos y que nuestro país es uno de “trabajadores manuales, intelectuales, del campo y de la ciudad”.

Dejó para el final el tema de los sindicatos. Después de señalar que “los trabajadores de México necesitan propuesta, no protesta”, mencionó la importancia de la implementación de la reforma laboral. Las modificaciones a la ley laboral de 2019 “sepultan viejos estilos sindicales, viejas prácticas y le da entrada a un nuevo sindicalismo que debe ser responsable con los derechos de los trabajadores”, aseguró.

Un minuto de silencio

“Muy buenas tardes a todas, todos y todes. Yo soy Susana Prieto Terrazas”, se presentó. “Aunque yo sé que muchos de ustedes defienden a patrones, la ley debe ser coercitiva, porque no puede seguir siendo un poema escrito”, dijo más adelante.

“Es indispensable hacer un posicionamiento”, explicó antes de referirse al paro de labores en la refinería Dos Bocas de Pemex, donde trabajadores de la empresa ICA Fluor Daniel exigieron el pago de salarios y cuya protesta fue reprimida, dejando varios heridos.

El fin de semana se reunió con varios sindicatos en paraíso, Tabasco, dijo. “Me di cuenta de la desinformación del presidente (López Obrador) por parte de su gabinete”. La diputada de Morena señaló que “no es justo que lo malinformen. En Dos Bocas no hay pleito entre dos sindicatos, nada más hay uno. El pleito es de los trabajadores con ese sindicato que, se presume, no tiene toma de nota”.

Se trata del Sindicato Estatal de la Construcción en Tabasco, de la CTM, el dirigente es Ricardo Hernández Daza. “Este hombre está cobrándole a los trabajadores, 100, 200 o 500 pesos en efectivo antes de entrar a la refinería. No trabajan para la refinería, sino para ICA Fluor”. Es esa constructora la que permite esa situación, apuntó.

Para cuando la sesión se llevaba a cabo, se reportaba un trabajador muerto en el enfrentamiento con la policía antimotines, versión que más tarde fue desmentida por las autoridades estatales. Susana Terrazas, la activista laboral, pidió un minuto de silencio por él. Así terminó la reunión, honrando a alguien que no ha fallecido.