Entre las decisiones más importantes en la vida de las personas, la elección de carrera sin duda es parte de esa lista. Aunque un titulo universitario no define del todo el futuro profesional, es un punto de partida para encontrar mejores oportunidades.

La educación universitaria tiene un componente económico importante; una carrera es una inversión no sólo de tiempo, también de recursos que darán beneficios a largo plazo. Es por ello que al elegir qué estudiar es importante reflexionar en torno a los costos económicos, de tiempo y de esfuerzo, y contrastarlos con las ventajas que ofrecerán esos estudios, afirma Pablo Clark, investigador del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

¿Cuáles son los beneficios económicos? ¿En qué vas a trabajar? ¿Cuánto desempleo hay en ese rubro? ¿De cuánto podría ser tu salario? Esas son algunas preguntas que deben hacerse los jóvenes antes de elegir una carrera. Además de esto, hay que considerar riesgos como: perder el gusto por lo estudiado, no poseer las habilidades adecuadas o los cambios en el mercado laboral que puedan incidir en la empleabilidad o estabilidad de la profesión.

El “Comparador de Carreras” del IMCO destaca que los estudios universitarios pueden aumentar el ingreso promedio de las personas en 67% si se compara con los trabajadores con educación media superior y hasta en 106% más que las personas con primaria.

De acuerdo con el ranking 2021 del IMCO, las 10 carreras profesionales mejor pagadas en México son:

  1. Medicina – $17,889
  2. Finanzas, banca y seguros – $17,050
  3. Construcción e ingeniería civil – $14,848
  4. Ingeniería mecánica y metalúrgica – $14,493
  5. Tecnología de la información y de la comunicación – $14,409
  6. Electricidad y generación de energía – $13,977
  7. Negocios y comercio – $13,824
  8. Ingeniería industrial, mecánica, electrónica y tecnología, programas multidisciplinarios o generales – $13,778
  9. Ciencias de la computación – $13,699
  10. Minería y extracción – $13,678

En tanto, entre las 10 carreras profesionales con menores remuneraciones se encuentran:

  1. Orientación y asesoría educativa – $7,874
  2. Lenguas extranjeras – $9,101
  3. Trabajo atención social – $9,290
  4. Didáctica, pedagogía y currículo – $9,596
  5. Formación docente, programas multidisciplinarios o generales – $9,642
  6. Formación docente para educación básica, nivel preescolar – $9,745
  7. Formación docente para educación básica, nivel primaria – $9,947
  8. Formación docente para educación física, artística o tecnológica – $9,952
  9. Terapia y rehabilitación – $9,976
  10. Ingeniería de vehículos de motor, barcos y aeronaves – $10,055

A nivel nacional, el ingreso promedio de los trabajadores es de 7,393 pesos al mes. En tanto, para las personas con licenciatura, es de 12,123 pesos mensuales.

En la última década, México ha incrementado en casi 10% la proporción de estudiantes universitarios. De acuerdo con el análisis del IMCO, una carrera no sólo incrementa las probabilidades de obtener un mejor ingreso, sino también de acceder a un empleo formal y con mejores condiciones.

Otro cambio relevante, es que las carreras técnicas han comenzado a impulsar mejores condiciones para las personas que no tienen acceso a la educación superior. Por ejemplo, los ingresos promedios de carreras técnicas vinculadas a la ingeniería metalúrgica y mecánica (10,028 pesos), ingeniería de vehículos de motor, barcos y aeronaves (9,271) y enfermería y cuidados (9,110) superan las remuneraciones de algunas áreas de formación universitaria.

No todas las carreras son garantía

A pesar de que, hasta ahora, los estudios universitarios continúan siendo rentables para la incorporación al mercado laboral y el acceso a mejores condiciones de trabajo, no todas las carreras vienen acompañadas de una mejoría.

En los últimos años, las ventajas de la educación superior con respecto a la media superior se han ido reduciendo. Es por ello que, la decisión de una carrera se torna cada vez más relevante.

“En los últimos años, el número de egresados universitarios ha crecido, pero la oferta de empleo que demanda competencias de este nivel académico no ha crecido al mismo ritmo. Es un mercado laboral más competido, con más personas disputando los pocos trabajos para universitarios”, expone Pablo Clark.

El 51% de los profesionistas son egresados de nueve carreras: administración y gestión de empresas, contabilidad y fiscalización, derecho, formación docente para educación básica, medicina, psicología, tecnologías de la información y comunicación, enfermería y cuidados, e ingeniería industrial, mecánica, electrónica y tecnología.

“Un titulo universitario ya no tiene la misma garantía. Por el hecho de que el mercado laboral es cada vez más competido y tan cambiante, se nos hace tan importante que las personas que van a elegir una carrera, lo hagan de una manera informada, con datos a la mano acerca del panorama económico para las distintas carreras”, apunta el investigador.

Por otra parte, las ingenierías vinculadas a las tecnologías de la información, computación e informática son carreras donde se ha reportado un crecimiento en el número de estudiantes, conservando buenas ventajas tanto económicas como en condiciones de trabajo para los egresados.

Desde la perspectiva de Pablo Clark, a mediano plazo se puede esperar que México comience una transición más fuerte hacia una economía basada en el conocimiento, en los servicios y en la automatización, que demandará más habilidades digitales y blandas en las personas.

“A medida que el mercado se vaya automatizando más y se incorpore mayor tecnología en el mercado laboral, los trabajadores tendrán que adaptarse a esos cambios, que ya no sean tan importante tu formación y titulo universitario, si no la capacidad para adaptarte y desarrollar nuevas habilidades y conocimientos. Por eso es importante que la educación universitaria desarrolle desde ahora ese tipo de habilidades”, concluye.