“Lo importante es lograr que una persona domine su trabajo y después escale puestos. Estamos interesados en que la gente crezca. Con esto le demostramos al colaborador que es importante para la organización”, dijo ayer durante el panel Capital Humano de la cuarta Cumbre de las mil empresas más importantes de México, organizada por la revista Mundo Ejecutivo en Ciudad de México.

Beyruti aseguró que los programas de capacitaciones dan buenos resultados en retención de talento. La gente se queda porque adquiere conocimientos que le permitirán un crecimiento profesional. “El consejo para los empresarios es que tengan atención y cuidado en el personal, trabajar con ellos, motivarlos y darles la posibilidad de que sean felices”.

Capacitarse, clave para sobrevivir a la automatización

La automatización de procesos de trabajo ya es una realidad en México. El uso de nuevas tecnologías no se debe confundir con sustitución de mano de obra, se trata de cambios de profesión, señaló Mauricio Reynoso, director general de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh)

“Puedes instalar robots, pero ¿Quién va a alimentar al robot con la información necesaria para operar? El proceso de automatización te lleva a sofisticar algunos perfiles y profesiones. Sí antes tenías un maestro hojalatero en una línea de producción, hoy tienes un técnico que sabe manejar controladores programables. Ese es el tipo de evolución que estamos viendo” apuntó Reynoso.

No todos las tareas podrán automatizarse. Los trabajos relacionados con innovación, empatía y contacto humano no son automatizables, indicó Jorge Rosas, ex director global de Diversidad, Inclusión y Bienestar de Disney-ESPN.

“Aquellos trabajos que no requieran de mucha especialización y que sean repetitivos son los que están en riesgo”, explicó Rosas.

Raúl Beyruti enfatizó que la capacitación y formación del capital humano serán claves para disminuir los riesgos que la automatización conlleva para algunos trabajos.

Las habilidades blandas también juegan un papel importante. Son competencias que todo profesionista debe tener para enfrentar el entorno tecnológico que ya está cambiando los procesos de trabajo, agregó Reynoso.

¿Cómo lograr una inclusión laboral efectiva?

Antes de incluir a personas con discapacidades, es importante que las empresas tengan sus planes de desarrollo basados en fortalezas y no en las carencias, aconsejó el director general de Amedirh.

Jorge Rosas enfatizó que en muchas ocasiones una discapacidad no es una debilidad, sino una fortaleza cuando se coloca a la persona en el puesto adecuado.

“Las personas que limpian los lentes de tercera dimensión en los cines, en muchos casos son invidentes. Pero la sensibilidad táctil que tienen es tan grande que pueden detectar cualquier tipo de mancha que tiene el lente. Ese es un ejemplo muy particular de cómo algo que se considera un impedimento para trabajar es lo opuesto, la clave es encontrarlo”.