Si hay una persona que conoce el concepto meritocracia, es Larry Rubin. El candidato varias veces a embajador de Estados Unidos en México, es socio director para México y Latinoamérica de DHR, firma de búsqueda de altos ejecutivos y presidente de la Sociedad Americana de México, una asociación civil que representa a la comunidad estadounidense. Hijo de mamá mexicana y papá americano, Larry comenzó a trabajar desde los 14 años vendiendo productos de Amway tocando puerta a puerta. “En mi casa no he tenido mucho dinero y esa fue la razón por la que trabajamos, para apoyar a mi familia. No teníamos ni coche ”.

Desde pequeños le gustan los negocios. Al cumplir 18 años ya le llamaba la atención trabajar en la industria aeronáutica. Repartió su currículum por todas las aerolíneas, hasta que US Airways, hoy American Airlines , le dio una cámara de maletero en el Aeropuerto de la Ciudad de México.

“Para mí nunca había pretendido para no sacar el trabajo. Si ha faltado horas extras, estaba puestísimo para hacerlo. Creo que esa es la razón por la cual siempre me gustaría tener más responsabilidades, saber qué sería de buena gana y con buena actitud. Eso me ayudó mucho en mi carrera ”, comenta en entrevista con Factor Capital Humano en las oficinas de la Sociedad Americana de México en la capital del país.

A los 21 años lo ascendieron al departamento de equipaje extraviado. Un área compleja porque tratas con pasajeros molestos, describe Larry. “Me di cuenta de que mucha de la molestia de los pasajeros con maleta extraviada, era porque tenían que esperar en la banda, hasta que se daban cuenta que no había llegado su equipaje. Desde ahí comenzaba la frustración y por eso llegaban tan molestos al departamento”.

Para evitar que una mala experiencia empeorara, Larry propuso a la compañía que siempre avisaran a los pasajeros antes de su llegada al aeropuerto de destino que su maleta había quedado en el aeropuerto de origen. De esta manera ya sabían qué esperar, o más bien, no esperar.  

Importancia de ser proactivo  

La pasión y la actitud de servicio fueron claves para que a los 24 años Larry llegara a la dirección general de U.S. Airways en México, sin tener licenciatura o un tío con un alto cargo en la industria. Durante su gestión la aerolínea pasó de vender 900 asientos a 33 mil al año en nuestro país. La plantilla de 30 colaboradores se incrementó a 150.

Rubin considera que, para tener éxito profesional es más importante tener una actitud propositiva, como por ejemplo demostrar ganas de aprender cosas nuevas y superarse, que competencias técnicas. Esto no significa que los conocimientos técnicos no importen.

Los jefes también saben hacer café 

Es un error pensar que llegar a un puesto directivo significa que las cosas son más sencillas porque puedes delegar tareas. Un verdadero líder está dispuesto a seguir aprendiendo. Tampoco hay que olvidarse de hacer lo necesario para seguir creciendo.

“Es una idea errónea pensar que una vez que llegas a un puesto alto puedes dejar de contestar tus llamadas o prepararte tu café. Ese tipo de detalles no hay que olvidarlos, porque a pesar de que tienes personas que te reportan, siempre hay que ser humilde y respetar los trabajos de todas las personas de la organización, porque todos juegan un rol muy importante”.

Para los jóvenes que consiguen un puesto directivo es importante estar consciente que parte del reto es tratar con personas mayores que tú, a quienes no les hace gracia tener un jefe más joven que ellos.

Para Larry Rubin es importante que los directivos sean personas que han estado en la empresa desde el puesto más bajo porque les da la capacidad de entender la realidad de los colaboradores y tomar mejores decisiones.

“Cuando tenía muchas personas a mi cargo, organizaba una vez por semana un café con diversos grupos de la empresa. Me gustaba tener personas de intendencia, choferes, secretarias y no a los directivos, para que me platicaran lo que quisieran. Eso enriquece el trabajo porque te enteras cómo los colaboradores ven la empresa y te dicen qué puede mejorar”.

El éxito depende de ti

En México las personas pueden lograr lo que se proponen si se atreven a hacerlo, asegura. Cuando se entiende que el éxito depende de uno mismo y no de las circunstancias, el camino es menos difícil.

Si una persona no tiene las mismas condiciones de vida que las otras personas no tiene que sentirse bien, ni dejar de soñar en grande. Desde su primer día en US Airways, Larry estaba convencido de llegar a ser director general.Larry estaba convencido que llegaría a ser director general.

“Cuando comencé a trabajar en la aerolínea, mis condiciones eran las de cualquier otro trabajador. Iba al aeropuerto en el metro o en la combi, pero no por eso me decepcioné o pensé en hacer menos de lo que puedo lograr. Siempre me quedó claro que mi crecimiento iba a depender solamente de mí ”, enfatiza.

Según Rubin no hay que esperar a tener un título universitario para comenzar una carrera profesional. Es bueno que antes de llegar a la universidad, los jóvenes comiencen a trabajar en lo que les apasiona y da con la realidad laboral.