Si quieres hacerle un bien a tu lugar de trabajo… sé bueno con tus colaboradores a nivel personal, profesional y en toda convivencia diaria que tengas.

La manera en que te muestras ante la gente y te relaciones con ellos dirá mucho de ti, hablará por ti mismo. En este sentido puedes tomar dos caminos: apreciar, reconocer y valorar a tus compañeros, o bien subestimarlos, empequeñecerlos, insultarlos o excluirlos.

Hay un término no muy usado como tal, pero sí utilizado como un comportamiento dentro de nuestras áreas de trabajo y a nivel personal y es conocido como la “incivilidad laboral”, que consiste en:

  • Faltar el respeto
  • Hablar o tratar de forma dura a los compañeros
  • Menospreciar o burlarse de la gente

Me queda claro que la incivilidad puede considerarse como subjetiva, todo está en los ojos del espectador y en cómo se siente ante la situación.

Sin embargo, la incivilidad en el trabajo es una situación que comúnmente frena la motivación de quienes la sufren y padecen, y puede tener efectos en el talento humano, tales como la agresividad y la violencia, bajo rendimiento y poca atención.

La incivilidad en el trabajo es un mal y puede ser contagioso, como compañero de trabajo no necesariamente tienes que practicarla, puedes formar parte de ella tan sólo siendo testigo al observarla, leyéndola o escuchándola.

La incivilidad tiene un costo muy alto a niveles laborales y personales, ya que sabotea el crecimiento, el éxito y el desarrollo, tanto de las personas como de los grupos sociales, empresas, organismos, etc.

Por tanto, te recomiendo que todos los días en el trabajo, en tu casa, contigo mismo,  practiques la “civilidad”; te sentirás más motivado, amigable, competente e inteligente y desarrollarás actitudes de un gran líder, sobre todo serás un mejor ser humano y un buen compañero de trabajo.

¿Qué buscan las personas y los equipos en sus líderes? Respeto y reconocimiento.

La gente agradecida, las personas que comparten los créditos, que escuchan, que se interesan por los demás, que enseñan y que regalan sonrisas generan un gran impacto en los grupos de trabajo.

Todos podemos hacer algo por nuestros amigos, familiares y compañeros de trabajo para que crezcan como individuos, todos podemos practicar la “civilidad”.

La “civilidad” será una pieza clave en el desarrollo de las personas, tanto las que la reciben como las que la practican; en cadena y en grupo generará un desarrollo en nuestro equipo de trabajo.

* Es Directora de Cedipol Chihuahua (@lizziegarsan)