Para ocupar una posición de alta dirección las competencias técnicas sirven, pero no lo son todo. Las habilidades blandas juegan un papel importante en un contexto en el que la transformación digital implica que las personas desarrollen competencias que no tendrán los robots o la inteligencia artificial.  

Las habilidades blandas ayudan a las personas a conseguir un puesto de gerencia, porque son competencias que las empresas buscan en el nuevo talento, asegura Claudia Amezcua directora de Administración del MBA del Ipade.

Es por esta razón que la Maestría en Administración de Negocios (MBA, por sus siglas en inglés) del Ipade se enfoca más en el desarrollo de habilidades directivas que en la adquisición de conocimientos técnicos.

“Nuestro enfoque en el MBA es desarrollar habilidades directivas, lo que hacemos aquí es desarrollarles las habilidades de trabajo en equipo, trabajo bajo presión, tomar decisiones, manejo de personal, visión de negocio y eso es lo que les ayuda a crecer y salir adelante en el mercado laboral”, dice en entrevista con Factor Capital Humano.

En el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (Ipade) saben que la oferta de MBA es amplia en México y las competencias duras se pueden adquirir en cualquier programa de estudio, opina Amezcua.  

“Buscamos formar directivos que le hagan bien a la sociedad, que sepan manejar los negocios con un sentido ético, que sean los grandes líderes de mañana”, agregan. 

BBVA Bancomer es una de las principales empresas que recluta egresados del Ipade. Su actual director general, Eduardo Osuna, se formó en este instituto. 

En el banco han identificado en los egresados buen manejo de factor humano, combinado con conocimientos en finanzas y mercadotecnia.

“Los perfiles que buscamos son personas que tengan capacidad de escuchar, trabajar en equipo y liderazgo, más toda la capacidad técnica”, asegura Fernando Eguiluz, director general de Talento y Cultura de BBVA Bancomer.

IP y Universidades de la mano

La directiva del Ipade considera importante que las universidades, sin importar que no tengan formación en negocios, trabajen de la mano con las empresas para integrar en sus planes educativos las nuevas competencias que están valorando los empleadores.

“Cada año tenemos acercamiento con los reclutadores clave –empresas– y les preguntamos cómo ven a nuestros egresados, qué otras habilidades o competencias les hacen falta y con base en ello integramos el plan de estudio”, expresa Amezcua.

Sin embargo, apunta, este trabajo se debe complementar con una vinculación que les permita a las empresas observar a los estudiantes ante una situación real de trabajo.

Nuevas formas de atraer talento

El Ipade y Bancomer crearon hace dos años el BBVA Challenge, un concurso en el que los estudiantes del MBA resuelven casos prácticos reales y son evaluados por directivos del banco.

“Lo que buscamos es verlos en sus diferentes facetas: cómo interactúan con otros compañeros, cómo toman liderazgo, cómo permiten que los demás participen y cómo diseñan sus planteamientos para poder tener una buena resolución del caso”, explica el director de Talento y Cultura de BBVA Bancomer.

En opinión del ejecutivo, esto es muy común en las empresas de consultoría, porque se busca evaluar a los posibles candidatos en acción.  

Por otra parte, Claudia Amezcua explica que las empresas prefieren ver a los candidatos en acción y no calificarlos en un proceso de reclutamiento tradicional en el que se publica la vacante, se reciben CV's, se entrevista a las personas y se elige al nuevo colaborador.

En este tipo de concursos, afirma Amezcua, el mejor premio es que los estudiantes puedan quedarse en la empresa. Estas dinámicas son parte del éxito del Ipade para que el 90% de los egresados de su MBA se empleen en los primeros tres meses después de concluir su formación.

Con un entorno digital en el que los candidatos tienen acceso a mucha información de la empresa e investigan antes de postularse a una vacante, este tipo de acciones adquieren más relevancia para atraer talento, opina Equiluz.

“Por eso mandamos a nuestros mejores directivos, para que vayan a vivir esta experiencia del BBVA Challenge, porque, así como nosotros lo estamos observando, también nos están observando a nosotros. Ellos también están viendo la clase de líderes a los que se van a enfrentar y la clase de organización que somos”, enfatiza el ejecutivo de BBVA Bancomer.