La adopción de inteligencia artificial y de procesos automatizados y digitales en las empresas están generando una nueva demanda de competencias entre la fuerza laboral. Habilidades blandas como adaptación al cambio, flexibilidad, creatividad, innovación, comunicación y trabajo en equipo están ganando terreno entre las prioridades de las organizaciones al momento de contratar a una persona.

Un estudio realizado por Adobe, LinkedIn y Civitas identificó que los nuevos profesionistas que poseen las también conocidas como soft skills tienen salarios iniciales entre 3 y 16% superiores a los ingresos de aquellos que no cuentan con estas aptitaudes.

Las empresas que más buscan a profesionales con habilidades blandas y han aumentado su oferta salarial para conseguirlos son las vinculadas con la aviación y aeronáutica, defensa y espacio, alimentos y bebidas, salud, ingeniería civil, construcción, recursos humanos, automotriz, aprendizaje electrónico, desarrollo de dispositivos médicos y transporte.

De acuerdo con el Foro Económico Mundial, en los próximos cinco años las competencias más demandas cambiarán como resultado de una mayor implementación de tecnología en los negocios.

Aunque la pandemia colocó en la lista de prioridades habilidades como el aprendizaje activo, la resistencia, la tolerancia al estrés y la flexibilidad, los empleadores consideran que el pensamiento crítico y la resolución de problemas serán las más importantes en los próximos cinco años.

¿Por qué son tan valoradas las habilidades blandas? El futuro del trabajo caracterizado por una acelerada adopción de tecnología y una transformación de los puestos de trabajo implica un retorno a lo humano, es decir, el desarrollo de competencias que un robot difícilmente tendrá. Además, en un entorno con cambios constantes, es importante contar con una fuerza laboral resiliente y más colaborativa.

A decir de César Palomar, director general de Go Productivity, las soft skills son altamente demandadas porque le permiten al empleado interactuar de manera efectiva y armoniosa con otras personas y tienen que ver con la puesta en práctica integrada de aptitudes, rasgos de personalidad, conocimientos y valores adquiridos.

“Son un componente muy apreciado en la actualidad por las empresas ya que demuestra que la persona tiene una excelente ética de trabajo”, asegura el especialista.

Pero más allá de la ética en el trabajo, las habilidades blandas son las que le permiten a los trabajadores resolver problemas complejos, innovar constantemente para ayudar al negocio a evolucionar, comunicarse de manera efectiva con sus compañeros, adaptarse a las transformaciones y rentrenarse para desarrollar nuevas competencias, entre otros aspectos.

De acuerdo con el nuevo Estudio de Remuneración de PageGroup, una de las preocupaciones de las empresas al momento de buscar talento es que los perfiles no cuenten con habilidades blandas, en especial la comunicación interpersonal, la ética profesional, empatía, liderazgo o la habilidad de trabajar adecuadamente bajo presión.

Esto pone en perspectiva la importancia de las soft skills en el mercado laboral actual, las empresas les dan cada vez más peso a estos elementos al momento de incorporar nuevos trabajadores.

El estudio realizado por Adobe, LinkedIn y Civitas detectó que los perfiles con habilidades blandas más beneficiados en materia salarial son los relacionados con servicios de atención médica, servicios comunitarios y sociales, asesores de ventas, puestos de trabajo en tecnologías de la información y comunicación, trabajadores de recursos humanos y asesores de seguros.

El desarrollo desde las carreras

“A menudo las instituciones académicas olvidan que la inteligencia emocional y las habilidades blandas son clave para el ascenso laboral”, reconoce Ferrán Calatayud, director general de la Broward International University (BIU).

En ese sentido, el especialista señala que complementar la formación universitaria con elementos como la proactividad para aprender a proponer soluciones y buscar la forma de resolver problemas complejos es un aspecto que puede ayudar a los nuevos profesionales a escalar en un mercado laboral cada vez más competitivo.

Por su parte, Paul Petrone, gerente senior de Contenido de Marketing de LinkedIn, afirma que la incorporación de soft skills en los programas académicos es un de las mejores inversiones porque ayudan a los estudiantes a egresar con un perfil más completo en un entorno laboral más digitalizado.

“Fortalecer habilidades de comunicación, liderazgo, motivación, flexibilidad, persuasión y trabajo en equipo es una de las mejores inversiones que puede incluir una carrera profesional, ya que nunca pasan de moda. Además, el auge de la IA (Inteligencia Artificial) sólo está haciendo que las habilidades sociales sean cada vez más importantes, porque, precisamente, son el tipo de habilidades que los robots no pueden automatizar”, expone el vocero de la red profesional.