A más de un año de la declaración de la emergencia sanitaria por la covid-19, el sector servicios, motor del empleo en México, no ha logrado recuperarse e incluso su nivel de ocupación se encuentra en un mínimo histórico, a pesar de la leve mejoría de los últimos meses en estas actividades en cuanto a ingresos.

De acuerdo con la última Encuesta Mensual de Servicios (EMS), la población ocupada en servicios no financieros registra dos meses en descensos, rompiendo la racha de recuperación registrada en el primer trimestre del año. De esta manera, el empleo en estas actividades se ubicó en su nivel más bajo de la presente administración, superando la contracción reportada en abril de 2020, el mes con más restricciones para la economía debido a la pandemia.

En mayo, con cifras desestacionalizadas, el Índice de Personal Ocupado en el sector de servicios privados no financieros se ubicó en 91.3 unidades, lo que representa una contracción de 2.7% respecto del mismo mes del 2020 y de 12.8% en comparación con mayo de 2019.

“Es preocupante que el personal ocupado en los servicios privados no financieros, el de mayor participación en la economía mexicana en términos de ocupación, sigue una tendencia decreciente después de desplomarse en la pandemia”, expresó Julio Santaella, presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) a través de redes sociales.

El índice de ocupación de la EMS se alejó aún más de su nivel prepandemia, cuando se ubicó en 101.3 unidades, y después de un 2019 en el que se mantuvo por arriba de 100.

Los resultados reportado para el Inegi están en línea con lo reportado por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), el sector terciario, que concentra todas las actividades de servicios (incluyendo los financieros) abarca al 62% de la fuerza laboral, pero en marzo del año pasado, su cobertura era de 63.2% de la población ocupada.

“La recuperación ha sido muy lenta, por eso no se han terminado de reponer los empleos. De hecho, es consistente con lo observado en la ENOE, aún falta mucho para una recuperación completa en este sector”, indicó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

En el comparativo anual, los servicios de salud y asistencia social son los únicos que muestran un incremento en el personal ocupado, con un crecimiento de 2.4 por ciento. El resto de las actividades mantienen un rezago, las más afectadas son los servicios de información en medios masivos (-14.1%), los de esparcimiento, culturales, deportivos y otros servicios recreativos (-6.0) y los educativos (-5.8%).

“Por una parte, esto se explica por lo que no se hizo el año pasado y porque no hemos retornado al nivel prepandemia en términos de actividades. No hemos recuperado los niveles de movilidad, las personas siguen cautelosas para el consumo y en algunos estados se mantienen las restricciones”, apuntó Carlos Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores.

Además, destaca Gabriela Siller, el sello de la recuperación del empleo en este sector es la informalidad, las plazas eventuales y las jornadas de medio tiempo.

Más ingresos, menos empleo

El sector de servicios no financieros mantiene matices en su recuperación. Mientras la población ocupada en este rubro se redujo, los ingresos totales para estas actividades tuvieron un incremento mensual del 0.54% y un aumento anual de 26.28%, esta última cifra responde al comparativo con mayo de 2020 que aún presentaba una fuerte caída en los ingresos debido al cierre de actividades económicas no esenciales.

“Los incrementos mensuales son resultado de la ausencia de entidades federativas en alerta máxima en el semáforo epidemiológico, impulsado por el relajamiento en las restricciones de capacidad y horario. Cabe mencionar que, durante el mes de mayo, continuó la campaña de vacunación para maestros y docentes en el país, lo cual, si las condiciones epidemiológicas lo permiten, podría impulsar un regreso a clases presenciales alrededor del país”, expuso la directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

A pesar de la mejoría en los ingresos, las ganancias aún son insuficientes para que el sector se recupere y, por lo tanto, su nivel de personal ocupado. Carlos Ramírez consideró que las empresas están temerosas de volver a contratar. “No saben cómo viene la demanda. Lo que percibo, es que los negocios están intentando economizar mano de obra al máximo”.

Ambos especialistas coinciden en que la recuperación de los servicios podría enfrentar un nuevo bache debido a la presencia de la variante delta de covid-19 en el país y el posible riesgo de una tercera ola fuerte de contagios, un escenario que complicaría más el panorama para este sector y el empleo.

Gabriela Siller subrayó que la recuperación total del mercado de trabajo será complicada sin una mejor dinámica de los servicios no financieros. “Es un sector muy importante para la economía”.