Después de un ligero repunte a mitad del año, la ocupación en el sector de servicios privados no financieros volvió a caer en julio y se posicionó en su nivel histórico más bajo desde que se tiene registro. La reforma de subcontratación, así como la cautela de los consumidores, la tercera ola de Covid-19 y la recuperación precaria en los ingresos de los negocios son algunos factores que pueden explicar esta contracción.

En el séptimo mes del año, el Índice de Personal Ocupado en los servicios no financieros se redujo 6.6 puntos porcentuales en comparación con el mes anterior. Como resultado de esta caída, la ocupación se ubicó en 85.4% con cifras desestacionalizadas de acuerdo con la Encuesta Mensual de Servicios (EMS), esta es la cifra más baja desde el 2008 cuando el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) empezó a medir el comportamiento en este sector.

El sector de servicios privados no financieros es un motor de la economía que concentra todas las actividades de prestación de servicios, con excepción de los bancos o entidades crediticias, por ejemplo, el transporte colectivo, los medios de información, los servicios de mensajería, paquetería, inmobiliario o legales, entre otros.

“El personal ocupado en los servicios privados no financieros disminuyó -6.6%, dado que el sector incluye la rama 5613 Servicios de empleo, que considera establecimientos que proveen personal a empresas, esta baja es congruente con la limitación de la subcontratación”, explicó Julio Santaella, presidente del Inegi.

Los niveles actuales de empleo en estas actividades superan la cifra más baja observada durante la crisis financiera global de 2009, cuando el índice de ocupación en este rubro se ubicó cerca del 94 por ciento.

"En mayor detalle sobre el impacto de la reforma que limita la subcontratación, el personal ocupado en la rama 5613 Servicios de empleo, que incluye establecimientos que proveen personal a empresas, se contrajo (-)40% en julio 2021", agregó Santaella.

Los puestos de trabajo en esta rama tampoco han logrado retornar a sus niveles prepandemia. En marzo de 2020 el índice se encontraba en 99.7 puntos y a partir de abril, el mes con mayores restricciones económicas por la emergencia sanitaria por la Covid-19, la ocupación en este sector no ha logrado recuperarse.

A penas en enero de este año los niveles de ocupación en los servicios privados no financieros mostraron su primer número positivo en lo que va de la pandemia, pero esta recuperación ha tenido baches con contracciones observadas a partir de abril.

Al respecto, Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, coincide en que la reforma de subcontratación pudo incidir en la última contracción observada en el sector, aunque la reducción en el nivel de ocupación también puede estar sujeta a la desaceleración económica que enfrenta el país.

“La economía se ha desacelerado por la tercera ola de coronavirus. Por otro lado, el sector servicios utilizaba mucho trabajo eventual y creo que al no regresar también a los niveles de aforo del 100% y que por otro lado las personas mantienen cautela en el gasto por la crisis económica y cautela en la movilidad por la crisis sanitaria, todo esto genera una perspectiva de incertidumbre en el sector servicios”, señaló Gabriela Siller.

En este análisis coincide Carlos Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores, al considerar que los niveles de ocupación en estas actividades responden a factores como una lenta recuperación económica, falta de medidas contracíclicas para reactivar los negocios y el endurecimiento de las reglas laborales, como la reforma de subcontratación.   

“Basta con caminar por la calle para darse cuenta de que no hay mucha chamba, que hay un alto subempleo, que la gente quiere trabajar más y que no hay mucho movimiento todavía y a pesar de que la movilidad se ha recuperado aún no alcanzamos los niveles prepandemia”, señala el especialista.

Caen también los salarios

La reducción en los niveles de ocupación reportada en julio de este año superó la cifra de diciembre de 2020 cuando el índice se posicionó en 91.2 puntos; hasta el séptimo mes del 2021, esta cifra era la más baja de toda la pandemia.

Pero las caídas no sólo se presentan en los niveles de ocupación, también en un deterioro en las condiciones de los que permanecen activos en el sector. Las remuneraciones totales del personal ocupado en los servicios privados no financieros disminuyeron 4.7 por ciento.

Esta contracción llevó al Índice de Remuneraciones Totales a 89.7% en julio de este año, el nivel más bajo observado en lo que va de 2021.

“La incertidumbre provoca que los negocios no contraten más personal porque vienen de una afectación bastante importante y creo que por eso sigue a la baja, porque no se ve para cuando pueda terminar la pandemia”, expone Gabriela Siller.

Otro de los factores que podría explicar los números negativos en trabajo y salarios es la debilidad de los ingresos que tienen las actividades de servicios. El Índice de Ingresos se situó en 103.3 puntos, aunque este renglón ha tenido una recuperación gradual, después de 16 meses sigue 0.8 puntos porcentuales por debajo de su nivel prepandemia. De hecho, en julio las ganancias no tuvieron variación con respecto a junio.

“Las empresas están muy temerosas a contratar personal; es decir, todavía no perciben una recuperación firme de la demanda y, por tanto, no ven una necesidad inmediata de contratar más personas”, apunta Carlos Ramírez.