Hoy las empresas pueden ser similares en los procesos de trabajo, en los productos y hasta en las innovaciones. El único activo que marca la diferencia con sus competidores son sus colaboradores. “Tu talento es la ventaja competitiva máxima”, asegura Manuel de la Vega, director de Recursos Humanos de The Coca Cola Company México.

Las áreas de RH se han enfocado más en procesos que en generar una buena experiencia para los colaboradores y candidatos. Pensamos más en cómo hacer más rápidos y eficientes los procesos, pero no en las experiencias que se llevan las personas de estos, apunta de la Vega durante su ponencia en Expo Capital Humano en la Ciudad de México.

Hay dudas comunes entre los nuevos colaboradores como: cuál será el lugar de trabajo, cómo hay que ir vestido o en qué área está el comedor. Para muchos trabajadores estas dudas se despejan hasta el primer día de trabajo porque en varias ocasiones, el reclutador piensa que una vez que entrega la documentación del candidato para formalizar su ingreso, termina el proceso y se olvida que la persona necesita un acompañamiento cercano. La incertidumbre es una mala experiencia para cualquier persona.

Una mala experiencia en el reclutamiento no sólo le quita el interés al talento de volver aplicar para un puesto en tu empresa, sino también puede significar que la empresa pierde un consumidor. “Al final del día consideran que, si la compañía los trató mal, no hay que consumir lo que vende”, afirma el ejecutivo en entrevista con Factor Capital Humano.

Pedirle al vigilante o la recepcionista que les sonrían a los candidatos, enviar un correo electrónico para que el candidato sepa por qué no se quedó en la empresa o explicarle a detalle al colaborador cómo será su nuevo trabajo son formas de generar buenas experiencias que no generan ningún costo. No es un asunto de inversión económica, sino de atención y amabilidad.

Escuchar a los colaboradores

En capital humano no se puede seguir generalizando, tampoco se trata de hacer un traje a la medida de cada quien, pero sí de que en un mismo espacio de trabajo cada colaborador encuentre algo que le guste. “Antes de modificar tus instalaciones tienes que preguntarte qué es lo que valora más la gente. Tal vez lo que tu colaborador necesita no es una sala de X-Box sino salir a las 4 de la tarde para pasar a buscar a sus hijos”.

Cuando haces algo diferente y disruptivo no sólo generas un impacto positivo en las personas, sino en las demás compañías. Para Manuel de la Vega, que es responsable por una plantilla de casi 20 mil personas, las empresas deben estar abiertas a trabajar en equipos para mejorar las experiencias del capital humano.

“A veces parece una competencia por ver quién tiene el mejor talento, proceso de reclutamiento o compensación. Para las industrias, sin importar el sector, hay una buena área de oportunidad para cambiar paradigmas. La competencia está en la venta de productos y el marketing, pero en materia de buenas experiencias para el personal no debería ser una carrera”, enfatiza.

Minimizar el impacto de un despido

Los impactos positivos en los colaboradores son igual de importantes para el ingreso a la empresa como para el momento en el que la persona no continuará. Para cualquier trabajador es una mala experiencia quedarse sin trabajo y no se puede pretender querer cambiar esto por una situación buena.

“Cuando te quedas sin trabajo tienes incertidumbre sobre tu futuro profesional, te preguntas si eres realmente empleable. Si entiendes este tipo de emociones puedes ayudar al colaborador a cambiar el miedo por certeza en sus habilidades”.

Evaluar junto con el excolaborador sus habilidades y logros profesionales ayudará a que el proceso de despido sea menos doloroso y se sienten las bases para encontrar un nuevo empleo.