El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) pondrá en marcha una comisión para prevenir, atender y sancionar la discriminación y la violencia en el trabajo al interior de la institución. Ese órgano también conducirá la política laboral de igualdad de género.

La Comisión de Igualdad Laboral y No Discriminación tendría entre sus funciones proporcionar capacitación y difusión sobre estos temas, así como orientar a las personas para la presentación de quejas. Deberá dar seguimiento a las políticas públicas nacionales enfocadas en las mujeres y que ya cuenten con un presupuesto etiquetado.

El proyecto para su creación se encuentra bajo el análisis de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer). El ISSSTE le ha presentado también a su consideración un manual para el funcionamiento de ese órgano.

Tan sólo en lo que va de este año, más de 26,380 personas han dejado su empleo porque eran acosadas, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). De esa cantidad, la mayoría es mujer.

El 5 de julio pasado el instituto recibió la Certificación Oro de Igualdad Laboral y No Discriminación. Éste es el máximo nivel de reconocimiento que el gobierno federal entrega a los centros de trabajo, públicos o privados, que cumplen con la Norma Mexicana en Igualdad Laboral y no Discriminación (NMX-R-025-SCFI-2012).

Esa disposición no es obligatoria. Es un mecanismo de adopción voluntaria para reconocer a empresas, instituciones o dependencias que favorezcan el desarrollo integral de las trabajadoras y los trabajadores, tomando en cuenta las disparidades que existen socialmente y combatiéndolas. Tiene cuatro niveles: certificación, certificación de bronce, de plata y de oro.

Hasta ahora, “es la única institución del sector salud que cuenta con una certificación nivel oro multisitio”, informó el ISSSTE. Es decir, el reconocimiento de buenas prácticas la han obtenido siete direcciones normativas, 35 representaciones estatales, 15 hospitales regionales, la Escuela de Dietética y Nutrición, así como la Unidad de Profesionalización y Escuela Nacional de Enfermería.

¿Qué más hará esa comisión?

La presidencia de la comisión quedará a cargo de quien sea titular de la Subdirección de Atención al Derechohabiente. La secretaría técnica la ocupará quien esté al frente de la Jefatura de Servicios de Derechos Humanos y Participación Social.

Tendrá por lo menos 9 vocales y también integrará la asesoría de especialistas. Y, cuando sea necesario, invitarán a funcionarias o funcionarios “cuya intervención se considere necesaria para aclarar aspectos técnicos, administrativos o de cualquier otra índole”.

Algunas de las funciones de la comisión serán:

  • Elaborar e implementar un mecanismo para prevenir, atender y sancionar la discriminación y la violencia laboral
  • Implementar, administrar y ejecutar la Certificación de Igualdad Laboral y No Discriminación
  • Designar prioridades en materia de igualdad
  • En el mes de diciembre, presentar un informe anual de logros

Sesionará por lo menos dos veces al año. Los acuerdos se obtendrán por mayoría simple de votos; en caso de empate, la presidencia tendrá el voto de calidad.

Uno de los conceptos que deberán tener en cuenta las y los integrantes de la comisión es el clima laboral. Y éste se refiere a cómo es percibido, sentido o experimentado el ambiente de trabajo por el personal, explica el documento. Esto influye “en la conducta y/o eficacia y eficiencia de las trabajadoras y los trabajadores”.

Conceptos a tomar en cuenta

El manual también les aclara que perspectiva de género se entiende como “la visión científica, analítica y política sobre las mujeres y los hombres” para eliminar las causas de la opresión de género como la desigualdad, la injusticia y la jerarquización de las personas.

Una de las medidas que la comisión deberá tomar en algunos casos de acoso o violencia es la movilidad horizontal. Es decir, el cambio de puesto o de funciones de la trabajadora o trabajador. De acuerdo con el proyecto, el traslado “no debe conllevar una pérdida de categoría profesional ni disminución salarial”.

Otro mecanismo a tomar en cuenta, indica el documento, son las medidas de nivelación, de inclusión y acciones afirmativas. Éstas “buscan hacer efectivo el acceso de todas las personas a la igualdad real de oportunidades”. Para ello, habrá que eliminar las barreras físicas, comunicacionales, normativas o de otro tipo, que obstaculizan el ejercicio de sus derechos, principalmente a las mujeres y a otros grupos en situación de discriminación o vulnerabilidad.

Y lograr la igualdad laboral también será necesario abordar la corresponsabilidad en la vida familiar y personal. Para ello la comisión tendrá que vigilar y fomentar “esquemas que permitan a las y los trabajadores, y a las y los empleadores, negociar horarios y espacios laborales y familiares”. Otra medida será la creación de programas flexibles de trabajo.