Un año después de una primera aprobación en comisiones, la reforma para ampliar los permisos de paternidad en la legislación laboral fue descongelada en el Senado de la República. 

El proyecto que fue publicado en la Gaceta Parlamentaria este martes busca otorgar un período de hasta cuatro semanas con goce de sueldo a papás trabajadores por el nacimiento o adopción de un hijo y fue aprobado en la Comisión de Trabajo de la Cámara Alta desde el 18 de noviembre del 2020.

El dictamen contempla modificaciones a la Ley Federal del Trabajo (LFT), la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado (LFTSE) y la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas de México (LISSFAM) para que el período de cuatro semanas sea un derecho de los padres trabajadores tanto en el sector privado como el público, incluyendo el personal militar.

La senadora Patricia Mercado (MC), secretaria de la Comisión de Trabajo, afirmó que la reforma es un avance importante en la agenda de igualdad de género, porque tradicionalmente las leyes han asumido que el cuidado y crianza de hijas e hijos son responsabilidad de las mujeres.

Por otra parte, la legisladora indicó que el proyecto demoró en ser inscrito en la gaceta debido a diversas observaciones recibidas que llevaron a la comisión a realizar modificaciones al dictamen.

“Surgieron diferentes consideraciones de diferentes actores en el mundo del trabajo, de manera que se hicieron modificaciones hasta alcanzar un acuerdo”, expuso.

De acuerdo con un reporte difundido por el Instituto Belisario Domínguez, el propósito de la reforma es involucrar al padre en igualdad de circunstancias en el cuidado y responsabilidades que surgen en el nacimiento o adopción de las hijas e hijos, además de preservar la salud de la madre y el infante

Actualmente la legislación que regula las relaciones laborales en la Administración Pública Federal no contempla ningún permiso de esta naturaleza y en el caso de la LFT, sólo se establece un período de cinco días mismos que posicionan a México en condiciones similares a las de Ruanda o Uganda con licencias de cuatro días.

En el contexto internacional, México y Latinoamérica enfrentan una brecha importante en esta materia en comparación con economías desarrolladas. Entre los países que integran la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) el promedio de los permisos de paternidad es de ocho semanas, pero en Corea del Sur estos períodos llegan a ser de hasta 53 semanas más y en Noruega hasta 10 semanas por arriba de la media.

“El espíritu que se busca con estas iniciativas es el de refrendar y ampliar los derechos de los padres trabajadores, a efecto de otorgar a los hombres una licencia de paternidad, reconociendo la importancia de la responsabilidad compartida de padres y madres en la crianza, cuidado y atención del recién nacido, y la importancia de propiciar las condiciones para que los vínculos entre los miembros de la familia se fortalezcan”, se señala en el dictamen.

En ese sentido, los legisladores consideran que la reforma ayudará a superar la mala creencia de que las mamás son las únicas responsables del cuidado de los hijos en los primeros años y, por el contrario, promover un rol más activo de los hombres en la atención de las niñas y niños.

La senadora Patricia Mercado opinó que las modificaciones legales eventualmente ayudarán a que más mujeres se incorporen al mercado de trabajo, pero sobre todo ayudarán a que haya un piso parejo en las tareas de cuidado en la primera infancia.

Flexibilidad laboral, el otro beneficio

Además del aumento de las licencias de paternidad, el proyecto contempla que los empleadores permitan un esquema laboral 100% remoto o híbrido para madres y padres trabajadores durante los primeros cuatro años de vida del hijo o la hija. Este derecho se aplicaría tanto en el sector privado como en el público.

Sin embargo, en caso de que el puesto de trabajo no esté sujeto a desempeñarse en teletrabajo, las modificaciones legales establecerían la obligación de los patrones, incluyendo las dependencias del gobierno federal y el ejército, de reacomodar a las personas en otros roles o bien, realizar ajustes en horarios o duración de la jornada.

Patricia Mercado aseguró que de esta manera, el marco legal permitirá a las personas trabajadoras contar con una mejor conciliación entre trabajo y familia en los primeros cuatro años posteriores al nacimiento de un hijo o hija.

La reforma también plantea que en caso de no haber un acuerdo para flexibilizar el trabajo, las personas podrán acudir a las autoridades competentes para hacer valer este derecho.

El camino de la reforma

El dictamen fue aprobado por la Comisión de Trabajo en noviembre del año pasado, pero en septiembre de este año la Comisión de Estudios Legislativos no lo avaló debido a una propuesta de uno de sus integrantes para modificar una parte de la redacción.

El proyecto se regresó a la Comisión de Trabajo con la propuesta de usar una redacción que considerara otras alternativas de flexibilidad laboral para las personas que no aspiran a realizar teletrabajo por la naturaleza de las funciones que desempeñan, esto debido a que el proyecto original planteaba únicamente la posibilidad de hacer home office.

A la par de esa modificación, la comisión agregó a la reforma el marco regulatorio del servicio público y el ejército para ampliar el derecho de permisos de paternidad a los burócratas y el personal militar, pues el primer dictamen sólo planteaba modificaciones a la Ley Federal del Trabajo.

Esta extensión de la reforma a los ordenamientos legales que regulan las relaciones laborales en el gobierno federal y el ejército estuvo influida por la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de otorgar a su personal de base y confianza permisos de paternidad por tres meses.