Una lista de nuevos empleos está surgiendo de la mano del futuro del trabajo. La inteligencia artificial, la automatización, el desarrollo de software y la ciberseguridad son sólo algunas áreas que están creando oportunidades laborales y, al mismo tiempo, demandando competencias más especializadas en el talento.

El Índice Global de Habilidades 2021 de Coursera identificó que los recién graduados o estudiantes universitarios pueden desarrollar competencias digitales a nivel inicial en uno o dos meses, dedicando 10 horas por semana al aprendizaje. En el caso de las personas sin una carrera, su preparación para el mercado tecnológico puede tomar entre dos y seis meses.

Ante un mercado cada vez más tecnológico, es importante que las personas no pierdan las nuevas oportunidades laborales. La encuesta Escasez de talento de Manpower evidenció que el 74% de las empresas en México reporta dificultades para cubrir sus vacantes, lo cual no está vinculado a la falta de personas disponibles para trabajar, sino a que muchas veces éstas no poseen las habilidades requeridas.

La transformación tecnológica pone a la fuerza laboral en una carrera contra el tiempo. De acuerdo con el estudio El futuro de los empleos, elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), para comenzar a desarrollar una nueva habilidad digital para los trabajos del mañana se necesita invertir al menos entre uno y cinco meses, dependiendo de la competencia.

Las competencias vinculadas a ventas, marketing digital, redacción de contenidos y gestión de personas son las que menos tiempo requieren para desarrollarse, entre uno y dos meses de capacitación. En el caso de las habilidades relacionadas al análisis de datos, inteligencia artificial o desarrollo de productos, se pueden necesitar de dos a tres meses de tiempo completo.

Las habilidades en las que deben invertir más tiempo las personas son las asociadas a computación en la nube e ingeniería, adquirir estas competencias puede tomar de cuatro a cinco meses.

“El desarrollo de habilidades es necesario porque estamos en un mundo emergente, cambiante todo el tiempo. Las compañías no son estáticas, los procesos y las dinámicas diarias no son estáticas. Todos los años se tienen diferentes retos que hacen que se creen nuevas necesidades en las compañías”, expone María Paula Quicasán, gerente de educación de UBits, plataforma de educación corporativa.

La especialista considera que el talento se enfrenta a un doble desafío: por un lado, responder a las necesidades de nuevas competencias en las compañías; por el otro, prepararse para el futuro. “La verdadera necesidad es que los empleados se preparen para el momento, pero también para un futuro cambiante”, afirma.

Los ingredientes adecuados

El Foro Económico Mundial estima que a lo largo del 2022 se crearán 6.1 millones de nuevas oportunidades laborales con una tendencia a un mercado digital y una economía verde.

En este tenor, Mois Cherem, CEO de Bedu, plataforma de capacitación en línea, expone que formar al talento del futuro con las nuevas habilidades exige dos ingredientes: una transición de carrera viable y el esfuerzo de la persona para aprender.

“La parte de transición es lógica, si yo me quiero volver neurocirujano a mis 40 años es casi imposible, porque es una carrera que toma al menos 14 años construir. Ahora bien, si vemos las que están en crecimiento ahora, con todo el tema de ciencia de datos, ciberseguridad, desarrollo web, marketing digital, entre otras, son competencias más viables para aprender en menos tiempo”, detalla.

En ese sentido, el ejecutivo afirma que una competencia para el futuro del trabajo, dedicando 10 horas a la semana, se puede aprender en un mes. “En aproximadamente cinco o seis meses una persona puede desarrollar estas habilidades”.

Esto cobra más relevancia si se toma en cuenta que de acuerdo con las proyecciones del WEF, en los próximos 10 años la mitad de los empleos en el mundo serán impactados por la automatización.

Aprender para toda la vida

El Reporte global de brecha de habilidades 2020 de Udemy destaca que el 78% de los mexicanos opina que la transformación del mercado y la demanda de nuevas habilidades es tan rápida que la formación actual se está quedando obsoleta. En ese mismo tenor, el 76% considera que en los próximos cinco años las competencias necesarias para realizar su trabajo cambiarán.

En este contexto, los especialistas coinciden: el aprendizaje de nuevas habilidades deberá ser un hábito tan arraigado en los trabajadores como la taza de café.

Mois Cherem opina que al menos durante la mitad del año los trabajadores deben estar en un proceso aprendiendo algo nuevo. Las personas que tienen flexibilidad en su trabajo y pueden destinar más tiempo al desarrollo de una nueva habilidad podrían adquirir una nueva competencia en menos meses.

Por su parte, María Paula Quicasán subraya que los cambios en las compañías harán que la actualización de los conocimientos sea una tradición, pues los cambios en los negocios enfatizarán la necesidad del reentrenamiento.

“Entre seis meses y un año deberíamos estar capacitándonos, reentrenándonos o actualizando nuestras competencias”, acota la ejecutiva de UBits.

Educación alineada al mercado

Para el CEO de Bedu, el desarrollo de competencias digitales es necesario abordarlo desde la formación universitaria. “La universidad te aporta muchas cosas, crecimiento personal, conocimientos y red de contactos, pero ya pensando en competencias concretas que puedes aplicar el día de mañana en tu trabajo, el sistema tiene algunas carencias”.

La afirmación del especialista es respaldada por el reporte de Udemy, al menos 7 de cada 10 mexicanos considera que la formación universitaria no los dota de las habilidades necesarias para ser eficientes en su trabajo.

¿Hacia dónde debe transitar la formación universitaria? José Escamilla, director de Innovación Educativa del Tecnológico de Monterrey, expone que en la educación con enfoque digital está la respuesta a las necesidades del mercado.

“La educación digital y que usa tecnología llegó para quedarse y es un elemento muy importante para la educación del futuro”, puntualiza.

Para dotar a los jóvenes con las competencias necesarias para el futuro del trabajo, la formación universitaria, desde la perspectiva del académico, debe transitar hacia modelos más interactivos que les permitan a los estudiantes aprender con base en situaciones reales que se enfrentan en los negocios.