México es el quinto país de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) con la tasa de empleo más baja para las personas con estudios universitarios. Esto se debe a la estructura económica del país que genera más oportunidades para la fuerza laboral con menor preparación académica.

“En México, la masa de personas empleadas se concentra entre aquellas que tienen un menor nivel educativo; es decir, primaria y secundaria”, dijo Roberto Martínez, director del Centro de la OCDE en México.

Esta condición en el mercado de trabajo ha complicado aún más el acceso de los nuevos profesionistas a un empleo. Según la Encuesta Nacional de Egresados (ENE), en 2021 disminuyó 7.4% la proporción de graduados con un puesto de trabajo en su comparativo anual, y en esa misma medida incrementó la cifra de quienes no tienen una oportunidad laboral. 

(Con información de Gerardo Hernández)