Desde 2014, la tendencia observada en la Encuesta Nacional de Egresados (ENE) es el aumento de nuevos profesionistas en perfiles salariales más  bajos en su primer empleo al concluir sus estudios y una disminución de la población con mejores remuneraciones. 

Aunque la educación superior continúa siendo una llave para conseguir un mejor trabajo, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) advierte que los beneficios de la educación superior en el mercado laboral han comenzado a reducirse debido a que la oferta para los nuevos profesionistas ha crecido a menor ritmo que la matrícula en las instituciones académicas. 

Este fenómeno no es exclusivo de México. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) expone que en los últimos años la generación de empleo altamente calificado no ha ido a la par del aumento de la fuerza laboral con formación universitaria, lo que ha disminuido la rentabilidad financiera privada de la educación superior. 

(Con información de Gerardo Hernández)