La inyección de recursos a la economía a través de los programas sociales y de infraestructura del gobierno federal es la apuesta del Ejecutivo para detonar el consumo interno y, en consecuencia, apuntalar el crecimiento del empleo en el país, afirmó Horacio Duarte Olivares, subsecretario de Empleo.

En suma, los nuevos programas y los proyectos de inversión de la administración federal implicarán una bolsa presupuestal de 900,000 millones de pesos a ejercer en el transcurso de este año. Esta realidad “tendrá un impacto que evidentemente se traducirá en más empleos, porque hay consumo”, puntualizó el funcionario.

Entrevistado por Factor Capital Humano, expuso que a pesar de las perturbaciones que han implicado las huelgas en Matamoros y la revisión de algunos contratos colectivos de trabajo, el panorama laboral en México se ha mantenido estable. Aunque advierte que las autoridades están a la espera de los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo que publicará el Instituto Nacional de Estadística y Geografía esta semana para definir si son necesarias estrategias adicionales.

En este tenor, asegura que la instrucción del presidente Andrés Manuel López Obrador para el primer año de su administración en materia de empleo tiene dos vertientes: mantener las fuentes de trabajo y generar confianza privilegiando los mecanismos de conciliación en caso de conflictos laborales.

“La instrucción es mantener primeramente las fuentes de empleo. Dos, generar confianza en que la conciliación en caso de algún conflicto va a ser la prioridad. Antes de que llegue a la vía judicial algún tema, la confianza entre los actores de la producción, tanto trabajadores como empresarios, es que se le dará prioridad a la conciliación”, sostuvo.

Programa de jóvenes, al campo

Sobre el proyecto Jóvenes Construyendo el Futuro, Duarte Olivares detalló que la próxima fase del programa será implementar una estrategia para llevarlo a las zonas rurales, donde se calcula que hay cerca de 200,000 jóvenes de entre 18 y 29 años que no trabajan ni estudian.

“Las zonas rurales tienen un componente más difícil porque no hay empresas, no hay fuentes de trabajo. Vamos a poner en marcha una estrategia con los programas del propio gobierno, los de Crédito a la Palabra, Apoyo Ganadero, Sembrando Vida, los del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, que nos van a ayudar a que los jóvenes en sus comunidades, en sus ejidos, en su entorno rural, se queden, se coloquen y puedan ser un ancla para la producción”, agregó.

Hasta el momento hay 1.2 millones de jóvenes inscritos en el programa, 60% de los cuales son mujeres; 60,000 empresas registradas, y al menos 30,000 becarios que ya comenzaron el programa de entrenamiento en el sector privado.

Reconoció que a partir del 14 de enero hubo una irrupción de muchas empresas concluyendo el proceso de inscripción en el programa, por lo que el número de quienes inician la capacitación va en aumento cada día. Esto se debe a que se ha reforzado el acercamiento con las cámaras empresariales, y se ha aclarado que no es un programa asistencialista.

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