Audi fue una de las primeras marcas en desarrollar una firma luminosa a partir del diseño de sus faros y de la luz que proyectan. Recordarás que uno de los principales adelantos en este campo fueron las luces de xenón que proyectaban un espectro al que lo comparaban con la claridad de la luz solar.

Este sistema tardó en popularizarse, aunque fue una constante entre los vehículos de alta gama; después poco a poco fue escalando y podía encontrarse en las versiones más altas de vehículos de gamas más bajas.

Diez años después la atención se centró en las luces led que funcionan por medio de diodos emisores de luz que son semiconductores que pueden convertir directamente la energía eléctrica en luz.

Entre sus ventajas es que operan con muy poca energía y la cantidad de luz que generan es muy alta.

Salto tecnológico

La lista de mejoras es muy grande: luces led delanteras adaptativas, luces direccionales activas, Audi Matrix led, láser como luz adicional hasta la tecnología OLED y el sistema HD Matrix Led Lights. El camino hacia el futuro lo comenzó ya Audi con la digitalización de sus sistemas de iluminación delanteros y traseros. La marca afirma que el horizonte de funcionalidades es muy amplio porque se convertirá en un lenguaje de comunicación tanto para los ocupantes como para otros vehículos, en la firma o carta de presentación del conductor, así como en el reforzamiento de la marca a través de una huella luminosa.

Lenguaje universal

Los ingenieros y diseñadores del fabricante ya trabajan en el perfeccionamiento de una tecnología que permitirá que los vehículos se comuniquen con quienes comparten las calles y con otros vehículos, y eso está directamente ligado a la inminente llegada de los automóviles autónomos.

Un ejemplo de la investigación en este ramo está en el A8, que en 2003, equipó una luz adaptativa con un control automático- dinámico que podía ajustar el alcance del haz cuando una cámara montada en el parabrisas detectaba a otros vehículos en la misma calle evitando así molestos deslumbramientos. Hoy, por ejemplo, las luces traseras OLED digital, lanzadas en el Q5, son el primer paso a la comunicación Car2X.

El perfeccionamiento de este sistema permitirá que las calaveras del vehículo que circula al frente, le comunique al que va detrás, que se trata de una frenada abrupta o que aumente su distancia porque más adelante hay un bloqueo de la vía que obligará a todos a detenerse, entre otros.

El desarrollo de la siguiente generación del sistema OLED vislumbra que contará con más de 60 segmentos luminosos de control independiente y podrá, entre otras funciones, advertir de peligros como caminos como poco agarre por nieve o lluvia, así como bloqueos por tránsito intenso.

marcos.martinez@eleconomista.mx