Los países se preparan para reiniciar las conversaciones sobre un nuevo Marco Global de biodiversidad, ajo el auspicio del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, que será una oportunidad para alcanzar un acuerdo mundial sobre biodiversidad similar al Acuerdo de París sobre el cambio climático.

Frente a este acontecimiento, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por su sigla en inglés), una de las organizaciones de conservación independientes más grandes del mundo, lanzó una propuesta para un marco de biodiversidad global transformador, integral y medible post 2020, llamado Plan Kunming para la naturaleza y las personas.

El documento sugiere que sin avances importantes en urgencia y ambición por parte de los países, se corre el riesgo de que el periodo 2021-2030 sea otra década perdida para el planeta. WWF asegura que el borrador actual del plan de biodiversidad de la Organización de las Naciones Unidas no es ni ambicioso ni lo suficientemente completo como para abordar la crisis mundial de la naturaleza, por lo tanto, los países deben aumentar el nivel de interés.

Guido Broekhoven, jefe de investigación de políticas y desarrollo para WWF International, explica que “el borrador del plan de la ONU contiene elementos necesarios para abordar la crisis de la naturaleza, pero corre el riesgo de ser ineficaz si no se incluyen componentes esenciales, como el objetivo de reducir a la mitad nuestra huella ecológica, y un mecanismo de implementación que fortalezca la transparencia y la rendición de cuentas”.

Agregó que el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales también es fundamental. “Necesitamos con urgencia que los líderes expresen su apoyo a la acción intersectorial para transformar los impulsores de pérdida de la naturaleza y movilizar fondos de manera adecuada”.

WWF cree que el nuevo plan debe abordar el impacto negativo de las finanzas sobre los recursos naturales, alineando los flujos financieros con las prácticas positivas para la naturaleza y eliminando incentivos dañinos, incluyendo los subsidios sin control. Por ello en este documento se pide a las naciones compromisos específicos, incluyendo acciones de conservación directas y la transformación de los sectores productivos que causan pérdida de naturaleza.

“Necesitamos un ambicioso acuerdo de biodiversidad que restablezca nuestra relación con el mundo natural y ofrezca un futuro positivo para la naturaleza”, señaló Marco Lambertini, director general de WWF Internacional, “la ciencia nunca ha sido más clara. Estamos presenciando una disminución catastrófica de la biodiversidad. Esto no es nuevo. Se ha estado acelerando durante décadas, y el mundo ha fallado una y otra vez al momento de actuar”.

La magnitud del problema

Las actividades humanas están destruyendo la naturaleza a un ritmo más rápido de lo que puede reponerse. Desde 1970, las poblaciones mundiales de vida silvestre han disminuido un promedio de dos tercios. Tres cuartos de toda la tierra y dos tercios de los océanos han sido alterados significativamente por acciones humanas. De acuerdo con informes de la ONU, en 2020 el mundo no cumplió ninguno de sus objetivos de biodiversidad de la década anterior.

“No podemos permitirnos otra década perdida para la biodiversidad. Muchos ecosistemas como los arrecifes de coral y los bosques tropicales se están acercando a puntos de inflexión y un millón de especies están amenazadas de extinción. La pérdida de la naturaleza aumenta el riesgo de pandemias, acelera el cambio climático, socava la seguridad alimentaria e hídrica y pone en riesgo nuestros sustentos. Es hora de que los líderes cumplan con las personas y el planeta, concluyó Lambertini.

nelly.toche@eleconomista.mx