A unos días de la elección presidencial, no existe un indicador claro y convincente con respecto a quién ganará en las votaciones del próximo domingo. Por eso, en noticieros, análisis y sobremesas ronda la incertidumbre con respecto a los resultados de la elección: hay aquellos que aseguran un triunfo inminente del candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, pero también otros tantos se preparan a que habrá nuevamente un fraude electoral, u otros que afirman que no hay nada para nadie y que la elección tendrá un resultado muy cerrado, como ocurrió en la elección presidencial del 2006.

Durante la presente campaña electoral, varios intelectuales y artistas se han pronunciado a favor de tal o cual candidato, hay quienes piensan que no puede llamarse intelectual aquel que vote por el PRI o por el PAN, muchos otros han preferido mantener su voto libre y secreto, otros más miran sin optimismo la coyuntura y han sido sujetos críticos no solo electorales sino de la próxima transición del poder Ejecutivo y de la administración que comenzará el 1 de diciembre; algunos otros han preferido optar por no votar.

Se advierte una diferencia generacional ligada a una orientación social si atendemos sus posturas: los más tradicionales optan por la derecha; los más jóvenes por la izquierda; los que están entre la crítica y el hecho social prefieren anular su voto. Veamos cada una de las alternativas, con una muestra apenas representativa de las tres alternativas.

El voto intelectual de la derecha

Intelectuales de peso y gran influencia pertenecientes al grupo que publica en la revista Letras Libres, han manifestado, ya sea en artículos o cuentas de redes sociales, su apoyo, ya por el candidato del PAN, ya por el del PRI. El caso más sonado es el de los escritores Guillermo Sheridan, Enrique Krauze y Gabriel Zaid; la mayoría de ellos no dan entrevistas (como a veces expresan sus promotores) salvo para los medios en los que escriben.

Esta semana, Guillermo Sheridan, en su columna del periódico El Universal escribió: votaré por Marcelo Ebrard. Lástima que deba esperar seis años para hacerlo. Mientras, le daré mi inútil voto, pero mío al cabo, a Josefina Vázquez Mota . Misma decisión del escritor Gabriel Zaid, quien escribió en el blog de la revista Letras Libres: Tanto en el PAN como en el PRD hay buenos o aceptables candidatos. Para la jefatura del Distrito Federal, el candidato del PRD parece preferible a la candidata del PAN. Para la presidencia de la república es al revés. Josefina Vázquez Mota (a diferencia de Peña Nieto y López Obrador) no tiene recursos para intentar la restauración del presidencialismo, pero sí los tiene para enfrentarse al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y remediar el desastre educativo , comentó.

Por su parte, el historiador Enrique Krauze ha mencionado su inclinación a favor del candidato del PRI, y ha continuado su crítica incisiva al candidato del PRD, cuyo perfil calza con un apelativo como el de los redentores a quienes dedica su más reciente libro. En su opinión no deja de lado hacer una crítica al sistema: Espero que los votantes presten igual atención a las elecciones legislativas. Ojalá que con su voto diferenciado eviten el ‘Carro completo’ y así permitan la pluralidad en ambas cámaras , comenta y además ubica el verdadero triunfador de esta elección: Hay una nueva ciudadanía: alerta, crítica y participativa… Gane quien gane, el ciudadano será el verdadero triunfador el próximo domingo , escribió hace unos días en su columna del diario Reforma.

El voto intelectual de la izquierda

Hay otros intelectuales que abiertamente han expresado su apoyo a la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, como es el caso de aquellos que firmaron el documento Arte por la Izquierda , un grupo de artistas, curadores, gestores, académicos, docentes y otros agentes del medio cultural que dice: llamamos a la ciudadanía a votar en favor de la plataforma de la izquierda, representada en estas elecciones por el candidato Andrés Manuel López Obrador.

Queremos expresar nuestro apoyo por los avances legislativos que la izquierda ha propuesto en materia de derechos civiles . Por razones totalmente distintas a las expresadas por ellos, hay otros intelectuales y artistas que se muestran más escépticos al respecto, como el escritor mexicano Juan Villoro que en una entrevista publicada la semana pasada en el diario español El País afirmó que votará por AMLO aunque sea una persona incapaz de hacer autocrítica.

También hay algunos otros como el pintor Daniel Lezama o el dramaturgo y director Flavio González Mello, quienes rechazaron nuestra invitación a este ejercicio. Nos dijo Lezama: estamos en un momento de encono y polarización electoral, muy lejanos de la discusión democrática, y cuando alguno de quienes nos haces favor de llamar intelectual decide apoyar a alguien que no sea el apóstol tropical de las clases medias transidas de culpa histórica, es candidato ineludible a ser linchado. Por lo tanto prefiero mantener mi preferencia privada .

Hay otros que coinciden en que lo importante es nuestro papel como ciudadanos a partir de 2 de julio –como expresó Krauze- y que votarán por Andrés Manuel López Obrador, aunque –como Villoro- criticándolo desde el primer día. La mayoría de estos intelectuales ronda los 40 años de edad.

Voy a votar por AMLO y criticarlo al mismo tiempo : Heriberto Yépez

López Obrador me parece cristiano y "moderado", se ha convertido en mero reformista. Pero dejar de votar significaría ayudar a Peña Nieto, que es repudiable. Vázquez Mota y Quadri son la ex cómplice y el actual cómplice de Elba Esther Gordillo, una política mafiosa. La única opción rescatable es López Obrador. Voy a votar por él y criticarlo al mismo tiempo. Como ciudadano crítico lo estaré vigilando. Pero antes, hay que vigilar este 1 de julio porque el PRI intentará manipular el voto, y las televisoras, prensa, y muchos intelectuales ya están listos para solaparlo .

La izquierda por la que votaré es una estación más de lo mismo : Rubén Ortiz

Coincido completamente con Javier Sicilia en que éstas son las elecciones de la ignominia -o al menos lo eran hasta que apareció #Yosoy132. Como podemos apreciar en diversas partes del mundo, la democracia representativa está desfondada; lo que sucede en Paraguay y en España demuestra cómo los gobiernos de representación partidista se encuentran cada vez de manera más cínica inclinados a los intereses del capital desbordado.

Esta dinámica no va a aguantar mucho más; sólo es cosa de saber si la iniciativa del "cambio" la llevarán los empresarios que matan gente (alias zetas o alias capital legal) o bien las ideas ciudadanas. Por otra parte: cuando desperté, Bartlett todavía estaba allí : ¿Es posible que lo que se hace llamar izquierda pueda absorber a semejante personaje y brindar las explicaciones idiotas que ha dado? Es de preocuparse, por ejemplo, la retórica terrorista de los artistas e intelectuales pro AMLO. No me chupo el dedo: la izquierda, por la que votaré, es una estación más de lo mismo. Si acaso, mi última esperanza es que algo de su inercia progresista pudiera colarse en el próximo sexenio. Resumiendo: no me importa el 1, me estoy preparando para el 2 de julio .

Nuestro deber es comportarnos como ciudadanos : Alberto Chimal

Voy a votar por Andrés Manuel López Obrador y los otros candidatos del PRD. Es en cierta medida un voto negativo: no me parece que las izquierdas mexicanas me representen del todo, pero (por otra parte) ni el PRI, ni el PAN, ni mucho menos el PVEM o el PANAL, me representan en absoluto. No sé si AMLO será Presidente, pero sus errores y excesos no se comparan con los de sus adversarios, además de que no gobernaría solo. De hecho, pasado el 1° de julio, nuestro deber es impedir que quien resulte Presidente (sea quien sea) gobierne solo. Hay que criticar, cuestionar, razonar, mantenernos informados y sobre todo actuar. No tendremos una democracia mientras no estemos dispuestos a comportarnos como ciudadanos en vez de como hijos o entrenados de los políticos .

Estas elecciones serán históricas; la ‘vuelta’ no es posible : Edgar Chías

Voy a votar por Andrés Manuel López Obrador. Suscribo su insistencia: suprimiendo las desigualdades -educativas, económicas, de salud- es posible restaurar el tejido social, envilecido durante 83 años de falsa alternancia y de usufructo salvaje. Deseo que llegue a la Presidencia el candidato que realmente apoye la mayoría de los mexicanos.

A mí me gusta la idea de que ese candidato sea Andrés Manuel. Pero, independientemente de quien pueda ser electo, me parece que la comunidad no debe permitirle llegar a la silla -a ninguno-, en el sentido de apoltronarse y una vez más usufructuar y dirigir el país en beneficio propio y de unos cuantos.

La ciudadanía ya no es la misma. Confío en que las iniciativas y participación civiles llegaron para quedarse. Confío en que paulatinamente el prejuicio inducido ("a mí no me interesa la política") va a desaparecer. En estas semanas nos hemos demostrado que la fuerza social es capaz de producir equilibrio. La verdadera agitación no está en las calles, ni el las redes sociales, sino en la conciencia colectiva. Estas elecciones serán históricas porque, pase lo que pase, todos sabemos que la "vuelta" no es posible. No habrá olvido ni dispensas irresponsables. La ciudadanía se empodera y está atenta. El pasado no volverá a ser nuestro presente .

Votaré por AMLO, pero debemos olvidar tensiones: BEF

Este domingo los mexicanos asistiremos a las urnas a decidir el rumbo que seguirá el país durante el siguiente sexenio. Vamos a escoger básicamente entre tres modelos de nación (y acaso habrá algunos despistados que votarán por el títere de la cacique sindical). Yo votaré por Andrés Manuel López Obrador, porque él es quien propone un modelo de país incluyente que habrá de privilegiar a los que menos tienen, y por su probada eficiencia al frente de la ciudad de México. Votaré también para sacar al PAN de los Pinos y para evitar, como considero que es nuestra obligación histórica, que el PRI regrese al poder. Después de las elecciones, los mexicanos debemos cerrar filas alrededor del triunfador, olvidar las tensiones que ha provocado esta polarización y ponernos a trabajar por nuestro país, siempre y cuando el proceso sea limpio e inobjetable. Nuestros enemigos son el abstencionismo y la apatía. Salgamos a derrotarlos a las urnas este domingo .

"Los radicales"

Desde hace muchos meses el líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), el poeta Javier Sicilia, ha mencionado su postura con respecto a las elecciones, a las cuales ha llamado continuamente las elecciones de la ignominia . Ha dicho que él anulará su voto. Sin embargo, el MPJD ha convocado a la ciudadanía a ejercer su derecho este primero de julio.

La postura de Sicilia es casi la misma que la tomada por el escritor y periodista mexicano Sergio González Rodríguez, quien es todavía más radical, a la manera de Paolo Virno, pues no votará.

Finalmente, presentamos algunos principios críticos que comparte Sergio a la hora de decirnos su postura:

  1. Contra el proselitismo partidario de los intelectuales, conviene recordar que el voto debe ser libre, universal y secreto
  2. Abstenerse es también un derecho
  3. En cualquier comicio contemporáneo, el voto razonado y el voto emotivo valen lo mismo
  4. No votaré: ninguno de los candidatos y partidos me convence, por lo que evitaré la solución de elegir el "menos malo", pues pienso que el "mal menor" es otra forma de prolongar la simulación existente en nuestro sistema político
  5. No creo que mi decisión al respecto interese demasiado, ja!
  6. La política implica y debe implicar mucho más que la simple emisión del voto y el oportunismo de la hora
  7. En México, es tiempo de que la actividad en torno de la "desobediencia radical" se exprese por encima de la pasividad que alienta la "desobediencia civil", ya que la desobediencia radical, como ha escrito Paolo Virno, tiene el deber de cuestionar los fundamentos del propio Estado .

klm