Todo el poder de la imagen para trazar la cartografía sanguinaria del criminal más importante en la historia moderna: Jack El destripador, aunada a una casi clínica descripción con enclaves poéticos de la pluma del periodista y poeta Robert Desnos, se unen en un libro desgarrador, sublime, cruento y fulminante: El destripador.

Desnos, a finales de los años 20, testigo y testimonio, encontró en el barrio parisino de Saint-Denis un cadáver brutalmente despedazado de una mujer. Esta imagen lo obsesionó al grado de investigar la historia del mítico asesino londinense.

El resultado es un librito de apenas 60 páginas que es potente en su prosa y cuya versión en castellano cuenta con las magníficas y puntillosas ilustraciones de David Sánchez.

Acumulación de viñetas y postales

Si usted es apasionado de los cómics o de las novelas gráficas, el libro de Desnos es un afiche fundamental para su biblioteca, una acumulación de viñetas y postales desde el infierno que, sin embargo y de manera harto irónica, producen una contracara que es parte del delirio de nuestro tiempo: el humor, la risa.

Un libro con imágenes duras para un país que sin duda sabe de sangre, vísceras y amputaciones traumáticas. La imaginación de Desnos y la genialidad de Sánchez nos muestran un reflejo literario y visual de la facilidad con que el hombre se vuelve víctima de sus propias fascinaciones: en nuestro caso, el crimen con arma blanca, el destajo, el destripamiento.

El trabajo de Desnos fue publicado como una serie de nueve artículos periodísticos sobre Jack El Destripador, en Paris-Matinal entre los meses de enero y febrero de 1928.

[email protected]