Todo sucede mientras la muerte ha salpimentado de evocaciones, evoluciones e involuciones las conciencias de tres amantes. La tragedia se da por sentada: un accidente aéreo (birdstrike, choque con aves) desencadena la acción; pero no es eso lo que importa al autor contar, sino los alcances que estos seres, ligados por el triángulo amoroso, logran tener en sus últimos momentos de vida; esos recuerdos, esas digresiones, aquellas dudas, todo el amor y todo el desamor… Se trata de Birdstrike, pieza original de Xavier Villanova (DF, 1986).

Birdstrike (Premio Nacional de Dramaturgia Emilio Carballido 2010) es una historia de amor entre tres personajes (Diana, Francisco y Jesús); no obstante, el autor sortea con habilidad discernidora y pragmática los obstáculos que la trama pudiera generar hacia lo previsible. Birdstrike sucede en una deliberada alteración de tiempos, espacios e incluso mentes. En los tres personajes que habitan la historia hay un drama a referir, una reflexión existencial a desentrañar, un amor que clarificar. Marcada con fuerza por un aliento a lo Harold Pinter, en el juego de la representación y la transgresión de tiempos y espacios, Birdstrike propone audaces quiebres en el discurso tonal. Los personajes son congruentes, sólidos expositores de su aquí y su ahora, de su realidad y sus circunstancias.

Porque en eso de los amores desdichados como en los alevosos juegos del poder, tal como le dijo Mario a mi amigo Luis: Puedo ser el mejor de tus amigos o la peor de tus pesadillas… , ¿todo dependerá del impacto del birdstrike emocional?

Protagonizada con histriónica pasión por Isabel Pique, César Beas y Jonathan Persan, Birdstrike manifiesta por parte de su autor y director un agudo dominio del diálogo, así como de la translación de lo poético a un plano cotidiano-coloquial; rasgos creativos preponderantes y loables con los que Xavier Villanova compone esta pequeña espléndida obra que, para fortuna de nuestra joven dramaturgia, no pertenece en nada a la tan llevada, traída, jaloneada y mal mentada narraturgia (¿a quién se le habrá ocurrido tan esclerosado terminajo?) con la que se ha pretendido justificar no sólo la ignorancia e inoperancia de instructores, críticos y libretistas de las nuevas camadas de pseudodramaturgos que, en pocas palabras, no han sabido construir una poética dramática a la altura de nuestro tiempo y han pretendido confundir los inocuos desbarres narrativos con los auténticos rigores dramatúrgicos.

Xavier Villanova, por fortuna, escribe y dirige teatro, hace dramaturgia, no necesita de las faldas de la narraturgia. El de Villanova es buen teatro, un teatro actual, que sabe llegar a la profundidad del fenómeno escénico y a la conciencia plena de los espectadores.

  • Birdstrike
  • Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico
  • Dirección: Avenida Revolución 1,500, Col. Guadalupe Inn.
  • Sábados 7 de la noche.