En 2015, México y Reino Unido firmaron el Primer Acuerdo de Cooperación de Hispanoamérica en Materia de Arte y Discapacidad, esto en el marco de la iniciativa Año Dual. Sin embargo, el trabajo continúa a través del British Council quien actualmente promueve el diálogo en esta materia entre ambos países. El Tercer Encuentro de Arte y Discapacidad, así lo manifiesta. Éste se llevó a cabo en el estado de Puebla y enfatizó su trabajo en artes escénicas (teatro y danza).

La discapacidad es un tema nuevo en la agenda de organismos internacionales, por lo que la relación entre el arte y la discapacidad ante los ojos de las políticas de acción apenas comienza a ser trabajada.

De acuerdo a la investigación sobre el arte y la discapacidad en México, realizado por SIMO Consulting, en colaboración con el British Council, hablar sobre discapacidad es hablar de estigmas y discriminación, pero también de lucha y tenacidad.

Desde inicios de la humanidad, las personas con discapacidad han sido señaladas y relegadas de distintas formas. Ser una persona con discapacidad alguna vez se asoció con debilidad, pecado, miedo, rechazo e inutilidad. Es hasta la década de 1960 que organismos internacionales como la ONU se enfocaron en abordar este tema para tratar de cambiar el paradigma negativo que existía sobre ella.

Este esfuerzo se dio gracias a la presión de personas con discapacidad organizadas en movimientos y asociaciones en países de todo el mundo, quienes buscaban transitar de una visión médica sobre la discapacidad a una de tipo social con enfoque de derechos humanos. Generar más conciencia acerca de la discapacidad a través del arte, es la premisa de este evento.

Según datos de la CEPAL, en 2014 la población con discapacidad llegaba a los 70 millones de personas en América Latina y el Caribe, lo que equivale a un 12,5% de la población latinoamericana y a un 6,1% de la población total del Caribe. Al igual que en los países europeos, esta población tiene los niveles más bajos en accesos a salud, educación, empleo, y por tanto los mayores índices de pobreza.

Por su parte, según datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014, 7.2 millones de los 120 millones de personas que hay en México, entran en el rubro de personas con discapacidad. Esto quiere decir que el 6% de la población mexicana tiene alguna discapacidad. Estos datos indican que, a diferencia de lo que se cree comúnmente, las personas con discapacidad no son un sector poblacional minoritario, y que, a pesar de los avances tecnológicos y los esfuerzos institucionales que se han hecho, su situación sigue sin abarcarse en su totalidad.

A lo largo de los años, el arte ha formado parte del desarrollo de la humanidad y en relación con este tema ha tenido un vínculo particular y transformativo. Aunque es cierto, que en un principio funcionó de manera terapéutica para atender psicológicamente a las personas, poco a poco se posicionó como un asunto que lejos de ser una forma terapéutica o de rehabilitación se volvió un elemento indispensable del desarrollo humano.

Ésta es la razón por la cual el discurso en nuestro país debe transformarse y para ello, este esfuerzo pionero es clave para la construcción de programas y políticas.

Sobre ello, Pamela Zúñiga, gerente de Proyectos de Arte del British Council en México, platicó a El Economista que esta iniciativa surge del Festival Unlimited, que lleva 20 años de existencia en Reino Unido. “Siguiendo ese modelo se decidió llevarlo a otros países, entre ellos México, considerado uno de los más activos”.

Dijo que lo que se quiere lograr en México es una política muy fuerte de inclusión de la diversidad, acompañada de grupos y una comunidad y red de apoyo profesional.

“Hoy en día los artistas, si bien es cierto se conocen, o saben el uno del otro, no trabajan en conjunto, ya sea por impedimentos físicos o geográficos es difícil comunicarse, por lo que los esfuerzos serán encaminados a que estos grupos se junten, fomentar esta red de apoyo y que continúe con nuevas cosas”.

La primera sede de este evento fue en Bellas Artes y posteriormente en el museo Memoria y Tolerancia, pero hoy se tomó la decisión de descentralizar el evento. “La decisión de que fuera Puebla es porque hay una gran comunidad de artistas con discapacidad que es activa y con mucho interés en profesionalizarse. Nos hemos dado cuenta que hay mucho desconocimiento del tema y una necesidad muy grande de entrenar y profesionalizar a los artistas discapacitados que ya existen en México. Además de crear conciencia en aquellas instituciones que se enfrentan todos los días a recibir un público que tiene discapacidad y que no saben si sus instalaciones están adecuadas para las necesidades de este público”.

Al evento se dieron cita más de 40 instituciones de la República, de carácter artístico, cultural, derechos humanos, salud, así como directores, productores y artistas. Cabe mencionar que la visión de este encuentro no es asistencialista sino que artistas profesionales con discapacidad presenten un trabajo con calidad y busquen las mismas oportunidades que cualquier otro artista para programarse en festivales nacionales e internacionales.

La representante del British Council dijo que no sólo se trata de rampas en los espacios culturales, aunque de entrada es un buen inicio, se trata de profundizar en qué significa la discapacidad en un sentido amplio, su contexto y cómo entenderlo en un ambiente cultural. Agregó que este evento también dará como resultado un levantamiento de datos para partir hacia una especialización y tener un buen censo que permita abrir el tema. “Ojalá lleguemos a un momento en el que ya no haya necesidad de hacer esta diferencia de grupos y que se programe de igual forma a un grupo de discapacidad y otro que no en un festival grande como el Cervantino por ejemplo, que no sea una cuota que cumplir”.

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