Este fin de semana se estrenó la segunda temporada de la serie Love, producida por Judd Apatow, estelarizada por Gilliam Jacobs y Paul Rust, que presenta una divertida historia de una pareja dispareja que hace lo posible por salir del autosabotaje. En esta segunda etapa, el programa consta de 12 capítulos, con una duración de 30 minutos cada uno.

Love conserva ese olorcito a vida real que le ha ganado el cariño de la gente, por encima de una fórmula vieja: la chica ruda y cool, y el chico nerd bonachón. El acierto de Love es que genera la sensación de que estamos viendo personas reales, no sólo porque en general no son los típicos chicos y chicas guapas, salvo el personaje de Jacobs, sino porque todos muestran sus vicios de carácter, con los cuales podemos identificarnos.

La segunda temporada comienza con Mickey y Gus reencontrándose en el minisúper, y dándose un beso. Mickey le dice que es adicta a las relaciones amorosas y al sexo, y que es alcohólica y drogadicta rehabilitada, y que por lo tanto no debería estar con nadie en un año, pero que pueden ser amigos.

Gus acepta, pero es obvio que los dos personajes sienten atracción el uno por el otro y que esa situación de distancia será difícil de mantener. De entrada, ese reencuentro que debía durar tan sólo unos minutos, se irá extendiendo toda la noche por azares del destino y también porque ambos no pueden soltarse.

En esta etapa veremos una faceta distinta entre Gus y Mickey, pues una vez que han abierto su juego, abrirán la posibilidad de conocerse y disfrutarse el uno del otro; sin embargo, el fantasma del autosabotaje está presente todo el tiempo, y se hace evidente gracias a los extremos en que se hallan los personajes.

A pesar de los momentos mágicos que veremos, Mickey posee una fuerte carga autodestructiva. Por su parte, Gus es un tipo bueno y de buen corazón, pero con un severo problema de autoestima que lo convierten en la víctima perfecta de personas crueles y autodestructivas. Es decir, Gus es perfecto para que Mickey lo maltrate y a su vez, Gus es perfecto para Mickey en el sentido de que ella querrá alejarlo y maltratarlo debido a su incapacidad de amar .

Por otro lado, desde un punto de vista positivo, Gus puede darle a Mickey el amor que ella anhela y a su vez, Gus puede aprender de la fortaleza de Mickey. El meollo del asunto es que ambos puedan verlo y aceptarlo.

En estos capítulos conoceremos más sobre algunos personajes recurrentes: conoceremos las carencias de la australiana Bertie (Claudia O’Doherty), y su novio Randy (Micke Mitchell) , cuya relación comenzará a mostrarnos un lado sumamente oscuro de ambos; y a la actriz infantil Arya (Iris Apatow), quien padece su vida de farándula pero a su vez está atrapada entre los sueños frustrados de sus padres.

La segunda temporada de ?Love resulta bastante buena, no desmerece a su antecesora, aunque de pronto nos topamos con un par de capítulos que podrían ser de relleno, disfrutables pero quizá no vitales para la serie; en este sentido, se agradecen estos momentos románticos repletos de paz que ofrece la serie, de lo contrario sería sumamente deprimente e inaguantable.

Y es que todos los personajes que aparecen muestran un terrible vacío y muchas deficiencias; por momentos, parece obvio que es muy sencillo encontrar la felicidad y que está se encuentra frente a nosotros, pero conforme pasan los capítulos y vamos viendo dentro del alma de los personajes, nos daremos cuenta que no es sencillo luchar contra nuestros demonios.

Si bien el veredicto de esta segunda temporada es positivo, es importante mencionar que los personajes son tan particulares (pintorescos, caricaturescos, extraños) que parece complicado que si uno no se enamoró de ellos en la primera temporada, será difícil que lo haga en la segunda. Las particularidades que aquí se mencionan son adorables y es esto mismo lo que los vuelve reales , pero para muchos puede causar el efecto contrario y alejarlos de la historia puesto que se hallan lejos de toda convención; entenderlos requiere de un esfuerzo extra.

Así pues, con todo y sus aciertos, Love corre el riesgo de convertirse en una serie de culto, muy bueno para los que son fans, pero la historia podría correr el riesgo de terminar de manera prematura.

@faustoponce