Desde 1997, el editor Antonio Calera Grobet ha organizado un encuentro de editoriales independientes. Ahora, en su octava edición, este encuentro adquiere el nombre de Festival La Otra Letra, el cual se presenta con un eslogan combativo Antes del fin de este mundo, escribiremos otro .

En entrevista, el promotor de esta iniciativa, comenta: En gran parte, este proyecto es una respuesta a la podredumbre del país. Nosotros hacemos terrorismo cultural, al estilo de Hakim Bey, quien aporta una serie de argumentos sobre el lugar del humano en la sociedad contemporánea.

Él propone una utopía: Si el Estado nos ha abandonado, él propone la zona temporalmente autónoma: ese espacio y tiempo en el que compartes con tus pares y ahí creas tus reglas mandando a la fregada a los gobernantes: la fiesta, la comida, el acto amatorio, este Festival son ejemplos de ello , comenta el editor. Este Festival es una barricada, una trinchera, contra la mierda que vivimos en el país , añade.

Así, Antonio Calera y un grupo de jóvenes entusiastas, invitan a escuchar poesía, a comprarla y a disfrutar en compañía con otros cómplices que gustan de este particular manjar, este sábado 21 de mayo, en la Plaza San Jerónimo (entre Isabel la Católica y 5 de Febrero, Centro Histórico), en una larga jornada que comienza a las 11 de la mañana con un Homenaje a José Agustín, y termina a las 11 de la noche con un coctel en la Hostería La Bota, propiedad del mismo Calera.

¡Salud! Un gran festejo

Se ha preparado un gran festejo: presentaciones de libros; lecturas de poesía en las que participarán más de 50 escritores y 60 editoriales independientes; mesas de análisis sobre la edición independiente; presentaciones de ensambles de música en vivo; venta de libros, juegos, etcétera.

También celebramos que la literatura mexicana goza de buena salud. Hemos invitado a la nueva generación de poetas mexicanos. Es momento de asimilar que mi generación, la que tiene 40 años, yo tengo 38, está empezando a ser renovada, escritores que componen el cartel de La Otra Letra.

Si hubiera que ponerle un nombre yo diría que la generación Topo, que es paralela a la NiNi. Esta generación en realidad hace de todo, todo lo estudia y todo lo trabaja, son promotores de si mismos.

Es una generación que tiene sus peculiaridades: tienen una carga extraña también doble: nostalgia de la gran pantalla, tienen muy claro que se está perdiendo el patrimonio artístico de las sociedades pero buscan, al mismo tiempo, la mirada más innovadora. Entonces, tienen un ojo en el futuro y otro en el pasado. Eso les da una visión más panorámica del mundo. Mi generación apenas conocía Internet , añade Calera.

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