Los últimos días de abril se lleva a cabo la Semana Mundial de la Inmunización, esta tiene por objetivo promover la vacunación como mecanismo contra diversas patologías en personas de todas las edades.

Este año, bajo el lema “Protegidos colectivamente, #LasVacunasFuncionan”, se alienta a gobiernos, promotores y población en general a redoblar esfuerzos por incrementar la cobertura de vacunación, pues la inmunización salva millones de vidas y es una de las intervenciones sanitarias de mayor éxito y rentabilidad a nivel global, ya que se reduce el gasto catastrófico derivado de enfermedades prevenibles por vacuna.

Actualmente, la tasa mundial de cobertura de la vacunación es de 86 por ciento. La inmunización previene de dos a tres millones de defunciones al año, pero si mejorara la cobertura se podría evitar otro millón y medio de decesos.

Innovación en la inmunización

Si bien las vacunas son herramientas poderosas para prevenir enfermedades, los nuevos avances científicos enfilan sus baterías hacia las “vacunas terapéuticas” que están destinadas a combatir las enfermedades existentes en lugar de ofrecer una protección duradera contra las infecciones, como lo hacen las vacunas tradicionales.

Ante ente el resurgimiento a nivel mundial de enfermedades causadas por bacterias resistentes, las vacunas también pueden representar una alternativa importante para limitar la propagación de la resistencia a los antibióticos.

En octubre de 2017, en Estados Unidos las compañías de investigación biofarmacéutica tenían en distintas fases de desarrollo 264 vacunas para prevenir y tratar diversos padecimientos:

  • 137 contra enfermedades infecciosas
  • 101 contra el cáncer
  • 10 contra alergias
  • 8 contra enfermedades autoinmunes
  • 4 contra la enfermedad de Alzheimer

Entre las apuestas más innovadoras destacan vacunas para:

  • Prevenir el VIH, con el potencial de enseñar al sistema inmunológico del paciente a reconocer y combatir eficazmente al virus.
  • Para el cáncer de pulmón de células n pequeñas, que usa ARN mensajero para movilizar el sistema inmune del paciente para combatir los tumores.
  • Para el Alzheimer, que genera anticuerps contra la proteína beta-amiloide e inhibe la formación de placa.

Los investigadores también trabajan en la búsqueda de vacunas contra enfermedades virales contra las que no hay opciones de prevención, como el zika y el ébola, así como en el desarrollo de nuevas formas para administrarlas, como aerosoles nasales, polvos y aplicaciones transdérmicas que hagan más fácil la adherencia a regímenes de inmunización.

Vacunación en México y el mundo

De a ceurdo a información de la La Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), los países que cuentan con mejor desempeño en salud también son los que tienen una mayor disponibilidad de medicamentos innovadores a través del sistema público.

Se estima que 19.5 millones de lactantes de todo el mundo aún no reciben las vacunas básicas. En 2016, la cobertura mundial con tres dosis de vacuna contra la hepatitis B era de 84%, la vacuna contra el papiloma se había introducido en 74 países, la vacuna antineumocócica se había introducido en 134 países, con una cobertura mundial de 42%, 85% de los lactantes de todo el mundo recibieron tres dosis de vacuna antipoliomielítica. Salvo en Afganistán, Nigeria y Paquistán, la polio se ha erradicado en todos los países, aunque en algunos de ellos se dan casos por virus importados.

Para México, el Programa de Vacunación Universal presume ser uno de los más completos en América Latina con una cobertura aproximada del 90% y es gratuito en todas las instituciones públicas: Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE, Sedena, Semar, DIF, Pemex.

El Esquema Nacional de Vacunación para menores de 12 años protege contra 14 enfermedades: tuberculosis, poliomielitis, difteria, tosferina, tétanos, sarampión, rubéola, parotiditis, hepatitis B, pentavalente acelular, influenza estacional, neumocócicas invasivas, rotavirus y virus papiloma humano.

Entre los retos principales que enfrenta el país en esta materia destacan: Reducir la brecha de equidad en el acceso y disponibilidad de vacunas en comunidades en situación de vulnerabilidad, introducir nuevas vacunas mediante estudios de costo-beneficio y costo-efectividad (dengue, influenza tetravalente, etc.) y fortalecer la compra consolidada de biológicos a través del Contrato Marco para el Suministro de Vacunas.