Con la finalidad de apoyar al personal médico en las labores de ventilación de pacientes con Covid-19 ante la escasez de equipo en los hospitales y disminuir el riesgo de contagio de los médicos al poder alejarlos del paciente y facilitar la canalización de la exhalación de este, un grupo de investigadores encabezados por Francisco Padilla Monroy y Jorge Eduardo Ochoa Fierro han adaptado y rediseñado un dispositivo para automatizar el proceso de ventilación manual que deben hacer los médicos y enfermeras.

“No pusimos a investigar qué estaban haciendo en otros países, además hicimos foros donde ingenieros creativos y de innovación compartimos nuestros puntos de vista e iniciativas frente a la pandemia que se veía venir, discutimos sobre cuáles serían las necesidades más apremiantes. La idea de ventiladores industriales se adaptaba a mi área de experiencia y podía hacer algo”, platica Francisco Padilla Monroy, ingeniero en mecatrónica y especialista en robótica.

El proyecto ya ha pasado pruebas de durabilidad (desde el punto de vista de la mecatrónica) y de parámetros de funcionamiento, (alcanzar una frecuencia, un volumen y presión de ingreso de aire adecuados). Esto fue probado en las instalaciones de la Universidad Panamericana, el Hospital de Nutrición y el Hospital Siglo XXI “el equipo trabaja bien y con los parámetros establecidos”, pero aún se espera la evaluación clínica.

El freno ha sido con la certificación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), comenta el también docente, “El tema es que el tipo de ventiladores que nosotros estamos haciendo no son de terapia intensiva, están pensados para una terapia intermedia (... ) Este tipo de dispositivos no existía, por lo que Cofepris no lo tiene catalogado, entonces no hay un procedimiento de evaluación”.

Por ahora se trabaja de cerca con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para ayudar a presionar y que Cofepris los pueda reclasificar como “ventilador de terapia intermedia con funciones extra” pues por tiempo es complicado que se saque un nuevo protocolo de pruebas para estos dispositivos. “Estamos en una etapa donde la voluntad de las autoridades se vuelve fundamental”.

Foto: Cortesía UP

Si logran que la Cofepris resuelva esta dificultad a la brevedad, Padilla Monroy asegura que esto ayudaría a otros equipos que están en la misma situación, con ideas bien hechas pero paradas ante la imposibilidad de ser avaladas por falta de clasificación. Dio el ejemplo de Volkswagen empresa que realizó dispositivos similares a los de este proyecto, pero que “tienen los ventiladores parados en sus bodegas”.  

El especialista recalcó, “queremos hacer consciencia de que habemos gente de la sociedad civil organizada que tenemos voluntad y sabemos lo que hacemos, no es por hacer un negocio, sino por ayudar. Es una lástima que las innovaciones se queden en una caja en lugar de estar ayudando a los hospitales (...) Si hubiera alguna apertura y forma de dialogar con las autoridades, van a llegar muchos equipos en muy poco tiempo a los hospitales. Esto incluso podría generar muchos proyectos, lo que faltan son mecanismos de comunicación, porque todo está sujeto a voluntades de personas”.

¿Cómo funciona y cuál es su costo?

El respirador funciona con un sistema de levas que oprimen un resucitador manual (AMBU), de esta forma se logra mecanizar la operación manual de oprimir el AMBU, y con ello logra realizar esta tarea de forma más precisa y consistente que un humano.

El costo de producción es de aproximadamente $35 mil pesos. La fabricación del respirador involucra maquinaria de corte láser para toda la carcasa metálica, e impresión 3d para elementos mecánicos y coples.

Están basados en modelos aprobados por el Ministerio de Sanidad en España.

El especialista calcula que podrían estar haciendo 80 dispositivos a la semana y ya licenciado, se podría replicar en otras plantas. La investigación ha salido de su cartera, y metieron el proyecto a la convocatoria de Conacyt para poder fabricar los equipos, además se han buscado fondos con fundaciones que están dispuestas a donar una vez que se apruebe el proyecto.

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kg