Carlos Alberto Ibarra, Sara Palma, Juan Carlos García y Jesús Márquez, alumnos de la Facultad de Ingeniería Civil de la UNAM, obtuvieron el primer lugar general del certamen internacional Blue Sky Competition Contest, proponiendo un modelo de ciudad modular flotante en el mar y sustentable.

La competencia se realizó dentro del Simposio de Estudiantes de Ingeniería Texas-México de la Sociedad Americana de Ingeniería Civil (ASCE, por su sigla en inglés), donde el equipo puma enfrentó a 18 instituciones de educación superior, tres de ellas mexicanas y el resto estadounidenses.

El concurso de la ASCE pretende que los estudiantes de ingeniería generen las bases de una competencia futura donde desarrollen su talento y propongan soluciones a los problemas que enfrenta el planeta en términos de habitalidad, por lo que el equipo de la UNAM está preparándose para la etapa final del certamen, que será el próximo mes de junio en Florida.

“Es una especie de utopía que permite que los alumnos expresen sus ideas y las planteen en forma de propuestas. También, posibilita romper la linealidad del pensamiento y expandir los horizontes a ideas innovadoras, es decir thinking out of the box (pensar fuera de la caja)”, explicó el presidente del Capítulo Estudiantil de la ASCE en la facultad y líder del proyecto, Carlos Alberto Ibarra Cantú.

“Proponemos un modelo de ciudad modular flotante y que tenga, además, características sustentables, que sea autosuficiente, que no contamine el océano, que tenga la posibilidad de cultivar alimentos y el aprovechamiento racional de los recursos renovables”.

El equipo conformado por estos cuatro estudiantes ganó dos de las tres pruebas de la etapa regional (proyecto escrito, presentación oral en inglés y marketing gráfico), lo que le da derecho a participar en la fase final que será en Melbourne, Florida, del 6 al 9 de junio. “Vamos a representar a nuestro país y a la sección Texas-México, que es nuestra conferencia, y enfrentaremos a universidades de todo Estados Unidos, China y Canadá”, dijo.

Blue Sky es un concurso innovador cuyo objetivo es atender los grandes retos de la ingeniería civil del siglo XXI, entre ellos disminuir el impacto ambiental y el empleo de energías renovables. “La ASCE tiene una visión para nuestra disciplina hacia el 2025 y en ella nos basamos: los ingenieros deben ser tomadores de decisiones, líderes y coadyuvar al desarrollo de la sociedad haciendo uso de la técnica, pero también de la ética”, refirió el presidente estudiantil.

Para Carlos Ibarra, la relevancia más importante del certamen no es ganarlo, sino que los estudiantes pueden desarrollar ideas y propuestas en un plano ideal que un día se puedan trasladar a una problemática real del presente o poder brindar soluciones de ingeniería en el futuro.

Juan Carlos García Caballero, alumno de cuarto semestre de la carrera, nos dice que los principales problemas en los que piensa al participar en esta propuesta son atender la sobrepoblación y reducir la huella ambiental.

Sara Palma Martínez, apenas en el segundo semestre de Ingeniería Civil, impactada por los sismos del 2017, busca crear conciencia en cuanto a la necesidad de tener más ingenieros civiles en México que creen soluciones para enfrentar los problemas de infraestructura.

Jesús Alejandro Márquez Cruz, de décimo semestre, aspira a mejorar la propuesta que se presentará en Florida, afianzar el aprendizaje y obtener un mejor resultado.

Finalmente, Carlos Ibarra expuso que la misión del equipo en la competencia en Estados Unidos será demostrar que “México es un gran país, que la UNAM está a la altura de las mejores universidades del mundo y que estos concursos permiten a los estudiantes desarrollar habilidades que difícilmente se obtienen en un salón de clases y complementan la formación universitaria”.

francisco.deanda@eleconomista.mx