Investigadores del Instituto de Investigaciones en Materiales de la UNAM desarrollan compuestos químicos que permitirán captar y transferir la energía del Sol con mayor eficiencia de la que se tiene actualmente, y esperan llegar cerca del 100 por ciento.

El doctor Ernesto Rivera García, detalló que para lograr ese objetivo, actualmente son sintetizados un tipo de compuestos químicos denominados dendríticos (porque presentan ramificaciones como las dendritas de las neuronas). Esos compuestos podrían ser usados en las celdas solares.

De acuerdo con la explicación del doctor Rivera García, los compuestos dendríticos sintetizados en la UNAM contienen dos grupos químicos llamados porfirina y pireno, que interactúan entre sí. Varios grupos pireno (donadores) se excitan y transfieren toda su energía a un solo grupo porfirina (aceptor), esto sucede en una de las moléculas de los compuestos dendríticos , explicó el científico universitario.

El hecho de que varios grupos donadores se exciten y transfieran su energía a un grupo aceptor fotoconductor provoca mayor eficiencia en la captación de luz solar y la generación de energía eléctrica , destacó el investigador universitario. Rivera García señaló que ese fenómeno físico se conoce como efecto antena , ya que de la misma forma en que una antena convencional capta una onda y la amplifica para enviarla a diversos dispositivos, los grupos pireno de la antena molecular reciben la luz del sol y la transfieren a otro grupo llamado porfirina.

El investigador universitario manifestó en el afán de que las celdas solares aprovechen este principio físico, las moléculas se modificarían para su aprovechamiento en estas tecnologías generadoras de electricidad. Por ejemplo, podemos agregar algunos grupos químicos como carbazol o trifenilamina, a la estructura de estos compuestos para una generación de electricidad más eficiente , manifestó Rivera García.

El científico del Instituto de Investigaciones en Materiales agregó que actualmente esa instancia abre proyectos de investigación que buscan aplicar el principio del efecto antena sobre celdas solares, pero ahora mediante el uso del grafeno, uno de los materiales más prometedores debido, entre múltiples factores, a sus propiedades fotoconductoras.