Primero, Kurt Schwitters, al que ni los dadaístas aceptaron en su grupo, dijo: Todo lo que escupe un artista es arte .

Luego, la firma de Picasso, por ejemplo, era un cheque al portador.

Y para principios de los 60 -cuando Piero Manzoni exhibió en la Galería Pescetto, de Liguria, Italia, 90 latas con supuesta caca en su interior, numeradas, firmadas y cerradas con la etiqueta Mierda de artista. Contenido neto: 30 gramos. Conservada al natural. Producida y envasada en mayo de 1961 en italiano, francés, alemán e inglés, y los coleccionistas las compraron y hoy se venden en cualquier cantidad de euros- algo cambió en definitiva en el mundo y en el mundo del arte.

Lo anterior viene a cuento porque el miércoles 25 de enero, en la página 13 del periódico La Jornada, había unas declaraciones de Juan Ignacio Zavala, hermano de Margarita, cuñado de Felipe y actual coordinador de contenido y mensaje de campaña de Ernesto Cordero , en las que afirma que el español Antonio Sola -naturalizado mexicano en el 2006 por obra y gracia de producir montes de mierda electoral- no es el creador de la frase López Obrador, un peligro para México , pues según dice la reportera Claudia Herrera Beltrán que dice Zavala, la polémica frase contra el tabasqueño surgió en el cuarto de guerra de Calderón y el mercadólogo político (se puede intuir que Sola) se encargó de ejecutarla .

El siguiente párrafo, ya debidamente entrecomillado, Zavala apunta: El (sic) (se puede presuponer que Sola) se apropió de eso. Quienes nos dedicamos a la política no andamos vendiendo nuestros conocimientos de campaña y ése es el trabajo de él; ésa es la diferencia .

Tras un punto y aparte, Herrera Beltrán aclara: Dicho comentario surgió porque, a partir de la experiencia de México, el socio del despacho de Ostos y Sola usó dicha frase en diversas campañas en el extranjero. En la más reciente llamó ‘un peligro para Guatemala’ a Manuel Baldizón, excontrincante del ahora presidente Otto Pérez Molina .

Todo esto, dentro del contexto de guerra sucia que sufriera López Obrador en la elección presidencial pasada, sería suficiente para quitarle el registro al Partido Acción Nacional (PAN), pero de ello no trata esta columna, sino de cómo cambió México y la política mexicana.

Lo anterior viene a cuento, entonces, porque algún genio tipo Zavala o Sola sigue haciendo caca en las cajetillas de cigarros y cigarrillos, con imágenes que obligan a los fumadores no a dejar de fumar sino a conseguir pitilleras para librarse de ver ratas muertas, cadáveres verdosos, fetos entre colillas, dentaduras podridas, cojos -¿de cuándo acá es políticamente correcto mostrar a un hombre con capacidades diferentes como un mal ejemplo?-, metástasis, etcétera, que sólo evidencian la mala leche, el pésimo gusto y el mundo pinche de los legisladores -en conjunto con la Secretaría de Salud o vaya usted a saber con qué otra dependencia gubernamental- que, además de sobrerregular las libertades individuales de quienes no piensan y actúan como ellos en su universo de pobreza, decapitados, desaparecidos, de ingobernabilidad y gusto por los infumables programas de televisión abierta, onda Televisa o TV Azteca, deliberan a espaldas de la población.

Además, con los impuestos cada vez más caros para adquirir, por ejemplo, una cajetilla de cigarrillos -en días recientes hubo otro aumento de 5.27% con respecto al precio anterior-, los propios fumadores pagan, en el colmo del abuso hacendario, a unos publicistas antitabaco que distan mucho de tener el talento de un Manzoni, Picasso o Schwitters...