Más de un millón de personas y unos 400,000 vehículos cruzan legalmente la frontera de 3,200 kilómetros cada día. A los transportistas mexicanos les tomo años conseguir permisos para ingresar a Estados Unidos, y ahora les quita el sueño la idea de perder sus trabajos por el muro que está empeñado el presidente estadounidense, Donald Trump en construir.