El escritor mexicano Carlos Fuentes consideró hoy que es inevitable la acción internacional para dar respuesta global al narcotráfico, por lo que sugirió llevar a cabo una Cumbre mundial que comprometa a los gobiernos contra ese flagelo.

Al presentar en Madrid, España, su nueva novela 'Adán en Edén', editada por Alfaguara, el escritor destacó la actualidad mexicana y la lucha contra el narcotráfico, tema presente en esta nueva obra y del que dijo 'es un fenómeno que escapa de la dimensión nacional'.

En rueda de prensa en Casa de América, el también autor de 'La muerte de Artemio Cruz' se sumó a la propuesta de una despenalización gradual de la droga, comenzando por la mariguana, 'pero eso hay que hacerlo con otros países'.

Fuentes afirmó que si no hay tal respuesta internacional 'el problema no va hacer otra cosa que crecer' por lo que una despenalización debe ser de países y territorios claves como Colombia, Perú, México y Estados Unidos, que es el mayor mercado consumidor.

'Es un fenómeno que se está extendiendo, es global y por tanto las medidas tienen que ser globales y para eso hace falta una conferencia internacional, una reunión con una gran decisión política que comprometa a los gobiernos en el combate contra este flagelo', dijo.

'Es un problema que se ha escapado de dimensión nacional y binacional y es parte de una problemática global, por lo que hay que saber cómo corresponder ante este problema', reiteró.

Al ser cuestionado sobre si la corrupción, tema también presente en su novela, es un fenómeno recurrente en México, aseguró que no hay una singularización en su trabajo para señalar a su país como eje de corrupción.

Fuentes aclaró que es un fenómeno que se presenta en todos los países desde siempre y la definió como 'la virtud mejor distribuida en el mundo', ante la que hay que mejorar cómo se detecta y castiga.

Negó que quiera comparar a los políticos mexicanos en su nueva novela con los personajes de su historia que son políticos que incurren en corrupción e ineficiencia en su labor.

'En todos partidos políticos y gobiernos hay gente útil y inútil, y no generalizo, pero yo escojo (a los personajes)', expuso, tras subrayar que en las novelas los buenos son personajes aburridos y son malos los que llevan el peso de la historia.

'Nos interesa (ese tipo de personajes malos), porque es la parte ambigua o turbia del alma la que explora la novela con mayor eficacia, y no la prensa, la sociología o la historia misma', explicó.

'Entonces quiero decir que no es un libro para decir que en México sólo hay malditos, sino que los malditos en las novelas son más interesantes', abundó.

Recalcó que sobre el narcotráfico en la literatura mexicana, es una temática 'inevitable' para el contexto social y político de las novelas, 'porque es un hecho central en la vida del país'.

'El problema es cómo le trata uno (a esta temática), qué sitio le da en la historia, qué lugar ocupa en la obra y qué compromete al lector como obra de ficción aunque haya márgenes sociales inagotables', explicó.

'Hay un elemento de riesgo de invención, de ajenidad al propio mensaje de la novedad. Se traiciona la novela ideológicamente' (cuando se juega con el ida y vuelta entre realidad y ficción), dijo Fuentes.

Para el caso de 'Adán en Edén' sostuvo que espera 'haber traicionado de manera afectiva y darle prioridad a la ficción sobre las noticias que puedo tratar en la prensa'.