No es una novedad que a la fecha sigue aumentando el número de periodistas, fotógrafos y activistas asesinados. Aquellos homicidios disfrazados y maquillados a la perfección por aquellas personas con poder con el fin de que no se revelen sus truculentos hechos espurios.

Ya han pasado casi siete meses desde aquel infortunio: el cobarde asesinato del fotoperiodista Rubén Espinoza, quien fuera despegado de su vida junto con la de Nadia Vera, Alejandra Negrete, Yesenia Quiroz y Mile Virginia Martín, aquel 31 de junio en el departamento 401 del edificio número 1909 de la calle Luz Saviñón, en la colonia Narvarte, delegación Benito Juárez. Caso que hasta el momento pareciera haber sido olvidado.

Si bien se han dicho muchas cosas en torno a este caso, pareciera que se ha ido tan sólo archivando y quedando en el olvido, pero sus amigos y colegas levantan la voz para decir: Nosotros no te hemos olvidado y seguiremos aquí hasta que nos sean claros los hechos .

Sus colegas familiares y amigos se levantan en pro de la justicia por el caso Rubén Espinoza con una exposición de 30 fotografías, organizada por FotoreporterosMX, tomadas por Rubén en donde se muestra la situación tan desagradable que vive el estado de Veracruz. Las muertes y la resistencia, aquello que tanto indignaba al fotoperiodista y lo cual se volvió una lucha constante en su vida por exhibir aquellos inapropiados hechos.

Para la inauguración de esta galería, activistas y periodistas ofrecieron una mesa redonda y hablaron sobre el caso de su amigo y colega y la indignación que sentían. Entre los ponentes estuvieron los periodistas y activistas Marcela Turati, Martha Durán y Mardonio Carballo. La muestra tiene lugar en el Instituto Goethe, ubicado en Tonalá 43 colonia Roma Norte, en la ciudad de México, la cual se presentara durante dos meses y al terminar dará un recorrido por diferentes partes de la República.

Su muerte fue un petardo que nos estalló a todos en la cara, en el cuerpo, en el corazón. Su presencia era tan fuerte que quienes lo conocimos lo seguíamos viendo por las calles, nos imaginábamos que era él, como si nos estuviera diciendo que no lo dejáramos, que siguiéramos investigando su asesinato y el de la entrañable Nadia, a quien conocí después de muerta, y el de Mile, Alejandra y Yesenia, como pidiendo que fuéramos contra las leyes de la probabilidad y contra los mecanismos de la impunidad hasta esclarecer lo que quieren ocultarnos , mencionó Turati con insistencia y enojo.

Lo que le pasó a Rubén no fue una accidente, fue una ejecución hecha con dolo y planeada por alguien que no quería y le incomodaba el trabajo de Rubén , agregó.

Por su parte, Mardonio Carballo expresó que en estos tiempos en los que el periodismo se ha vuelto la profesión más peligrosa en nuestro país, un periodista que no es incómodo para esos cuantos en el poder, no se puede llamar periodista .

También estuvieron presentes las hermanas del fotorreportero, Alma y Patricia Espinosa. Las familias de las víctimas se unieron en un solo dolor.