Sian Ka'an, situado en la Península de Yucatán, es un sitio declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco desde 1987, tiene 652,000 hectáreas y está conformado por tres Áreas Naturales Protegidas: La Reserva de la Biosfera de Sian Ka'an, la Reserva de la Biosfera Arrecifes de Sian Ka'an y el Área de Protección de Flora y Fauna Uaymil.

Es una zona de superficie uniforme, en la costa de esta reserva se localizan amplias playas de arena blanca, pequeñas bahías y manglares, entre otros sistemas ecológicos. Un ecosistema muy peculiar en los humedales de esta zona es el de los llamados petenes, unas masas de árboles que pueden medir hasta treinta metros de altura y que se levantan entre las hierbas de los pantanos, estas formaciones son casi únicas en el mundo.

A pesar de que existe un programa de manejo para la reserva con normas de uso y zonificación, conservación, inspección, vigilancia, prevención, combate de incendios forestales y restauración ecológica que incluye la participación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), organizaciones no gubernamentales, organizaciones de productores, instituciones de investigación y la iniciativa privada, esta temporada ha sido difícil para la zona en cuanto a incendios.

¿Cuáles serán las repercusiones para la zona?

César Robles, subgerente del Centro Nacional de Control de Incendios Forestales de la Comisión Nacional Forestal, explicó a esta publicación que, de acuerdo con distintos autores, el fuego es uno de los factores de perturbación ecológica y de transformación del paisaje más extendidos en los ecosistemas terrestres. Los incendios forman parte de la dinámica de los ecosistemas y pueden ser una herramienta de manejo, pero también un factor de deterioro ambiental, según las condiciones en las que se presente.

Otro dato para entender lo ocurrido, es que los ecosistemas se clasifican en cuatro categorías de acuerdo con su respuesta al fuego:

  1. Dependientes del fuego, los cuales necesitan de este factor ecológico para poder persistir en el paisaje.
  2. Sensibles al fuego, caracterizados por no haberse desarrollado con el fuego como un proceso importante y recurrente y, por ende, las especies que los constituyen no presentan adaptaciones a este factor.
  3. Independientes del fuego, donde éste tiene un papel muy pequeño o nulo, ya que son demasiado fríos, húmedos o secos para quemarse.
  4. Los influidos por el fuego, los cuales son zonas de transición entre los ecosistemas dependientes del fuego y los sensibles al fuego o independientes del mismo.

En este sentido, el incendio en Sian Ka´an se encuentra afectando mayormente la parte de vegetación denominada Tular, la cual consiste en comunidades de plantas que se desarrollan en zonas pantanosas. En estas áreas, la temporalidad presentada de incendios registrada en publicaciones científicas en México va de anual a 6 años, con incendios mayormente superficiales y con alturas de llama de hasta tres metros.

El también maestro en ciencias recalcó: “Dadas las condiciones del tipo de vegetación en donde se desarrolla mayormente el incendio, la recuperación de las especies será rápida ya que aquí se presentan rebrotes basales (tallos vigorosos que se desarrollan en la base de la planta) …Para la siguiente temporada de lluvias, si no existe otro factor de disturbio, el Tular estará recuperado, por lo que se prevé poca afectación”. Agregó que el incendio está dentro de la zona forestal, sin afectar la zona de arrecifes.

Por otro lado, Felipe Ángel Omar Ortiz Moreno, director de la reserva de Sian Ka'an, dijo a través de la agencia EFE que sí hay afectaciones, aunque en menor medida, en zonas que difícilmente se regeneran con rapidez, como son las selvas medianas “una selva no la volvemos a ver en 200 años igual".

Incendios provocados por el hombre

Robles confirmó que entre el 98% al 99% de los incendios forestales en México son provocados por el ser humano.

En este sentido, el Centro Estatal de Control de Incendios Forestales, en Quintana Roo señaló que hasta el 13 de julio, se habían registrado 37 incendios activos; 14 de estos comenzaron como una quema agropecuaria, diez fueron propiciados por cazadores, cuatro por fumadores, cinco corresponden a la quema en basureros y otros tres se iniciaron de manera intencional.

Los ecosistemas de la región han sido afectados por la actividad humana en los últimos años. Además del fuego, el turismo, aunque con afluencia limitada aún en la zona, constituye un factor que amenaza el equilibrio ecológico en la reserva de la biosfera, también algunas zonas han sido deforestadas para extraer de ellas especies maderables y la devastación de la flora original ha propiciado la introducción de especies invasivas. Por otra parte, el tráfico marítimo ha puesto en peligro la barrera de arrecifes y los ecosistemas asociados.