A finales de la semana pasada, la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Senadores, presidida por la senadora de Morena Susana Harp Iturribarría, sostuvo su sexta reunión ordinaria, en cuya orden del día cobró relevancia la presentación del proyecto para expedir la Ley de Salvaguardia de los Conocimientos, Cultura e Identidad de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas.

Con ella se busca que el Estado reconozca la titularidad de los pueblos y comunidades sobre sus elementos de cultura e identidad como un derecho colectivo; es decir, que se confiera facultad para que los pueblos y comunidades exijan la intervención de las instituciones públicas correspondientes cuando se identifique el uso sin consentimiento de elementos de su propia identidad cultural (como diseños, conocimientos o expresiones características de estos grupos), y que haya las herramientas necesarias para aplicar medidas de compensación, reparación del daño, retiro de bienes culturales en circulación y garantías de no repetición.

“Lo que proponemos es que el Estado reconozca a favor de los pueblos y comunidades el derecho colectivo a la titularidad sobre los elementos de su cultura e identidad. Titularidad, no propiedad. Así como las manifestaciones asociadas a los mismos, de manera continua y discontinua, que han practicado y les fueron transmitidos por miembros de su propia comunidad por generaciones previas. Dicho reconocimiento les confiere la prerrogativa para decidir las manifestaciones de su cultura e identidad que están disponibles para terceros”, expuso durante la sesión el senador Carlos Miguel Poot Grajales, secretario técnico de la Comisión de Cultura y Cinematografía.

Este proyecto hace hincapié en infraccionar a personas o instituciones ajenas que copien, imiten o se apropien, “en grado de confusión”, de elementos culturales de las comunidades. Para ello, la minuta propone la creación de un Sistema Nacional de Salvaguardia, estrictamente de cooperación interinstitucional, encargado, entre otros asuntos, del registro, catalogación y documentación de las manifestaciones de la cultura e identidad indígenas y afromexicanas.

Instancias involucradas

La Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas deberán tomar un papel preponderante en este Sistema Nacional de Salvaguardia. Adicionalmente, deberán de sumarse instituciones como la Secretaría de Educación Pública, en planes y proyectos educativos; la Secretaría de Relaciones Exteriores, para asistencia en el exterior, y las secretarías de Hacienda y Crédito Público, para generar salvaguardias en casos de copia e imitación de elementos de cultura popular importados de otros países, pero comercializados como artesanías mexicanas.

La iniciativa para la modificación de los artículos 157, 158, 159 y 160 de la Ley Federal del Derecho de Autor, con el objetivo de eliminar del sistema jurídico el dominio público conferido a las expresiones del arte popular y las artesanías, turnada desde el senado y aprobada por la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados en septiembre pasado, ahora en discusión en el pleno, será la base fundamental y complementaria de este nuevo proyecto de decreto, de acuerdo con lo dicho por el funcionario.

“Estamos hablando de una titularidad colectiva, de un proyecto de creación, recreación, reproducción, que a lo largo del tiempo, y por distintas generaciones, han consolidado y creado los elementos de la cultura indígena. Estos elementos son imperecederos porque están ligados a la identidad de las personas y a su dignidad cultural, a diferencia del derecho de autor”, indicó.

El proyecto de ley ha sido turnado a los representantes de las comisiones Unidas de Cultura; de Asuntos Indígenas y Afromexicanos; y de Estudios Legislativos, Segunda, para su estudio y subsecuente enriquecimiento, de cara a votar dicho dictamen el próximo 27 de noviembre.

Este proyecto de ley se integra por cinco capítulos y 101 artículos entre los que se considera que:

• Las comunidades tendrán facultad de decidir qué elementos de su cultura estarán disponibles para su reproducción, difusión o comercialización.

• La titularidad será un derecho inalienable, imprescriptible, irrenunciable, inembargable, de naturaleza colectiva y solamente transferible por un determinado tiempo..

• La titularidad se podrá compartir entre más de una comunidad, dado que distintas de ellas participan de la misma expresión cultural.

• En ese caso, las comunidades de organizarán para saber si una expresión específica está disponible para un tercero y, en caso de que no haya acuerdo, esta expresión quedará indisponible para su aprovechamiento.

• De 1,000 a 50,000 los días de multa previstos en el proyecto para quienes cometan infracciones como copiar, imitar o apropiarse sin consentimiento de diseños, conocimientos o expresiones de pueblos indígenas o afromexicanos.

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