En el marco de la presentación del Anuario Estadístico del Cine Mexicano 2018, Sergio Mayer, presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados, fue cuestionado sobre por qué el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) no resultó favorecido. En su calidad de observador, el legislador de Morena refirió que se trata de un caso excepcional que va a pasar a un rango especial.

“Vamos a buscar un rango especial y vamos a buscar un apoyo especial de la Secretaría de Cultura, porque sí calificaba y de alguna manera entregó todos los documentos. Lamentablemente por un tema que no les corresponde a ellos, sino al estado de Michoacán, de temas financieros, no pudo entrar en el proyecto de Profest”, indicó.

El legislador puntualizó que este es un caso excepcional, porque no les corresponde a ellos el tema o deuda que pueda tener el estado (Michoacán). “Esa es la realidad y por eso se tendrá una excepción”, dijo.

Por otro lado aseguró que los presupuestos destinados a los proyectos de promoción fílmica han sido evaluados a partir del impacto social, cultural y económico que tienen.

“Se han buscado a los mejores proyectos. En el caso de Profest (Programa de Apoyo a Festivales Culturales y Artísticos para el ejercicio fiscal 2019) atendieron la convocatoria más de 400 proyectos y resultaron favorecidos 89”.

Ley cinematográfica

La próxima mesa de trabajo sobre la Ley Federal de Cinematografía tendrá lugar la segunda quincena de junio en la Cámara de Diputados, con el objetivo de analizar las modificaciones pertinentes en beneficio de la comunidad artística y cultural del país, refirió el legislador.

Entre los temas a tratar, indicó que se busca fortalecer a la industria cinematográfica no de manera paternalista, pero sí “con apoyos para que su desarrollo sea más favorable en materia de impacto social, cultural, económico y mediático”.

Indicó que una de las temáticas que se está abordando es la de la exhibición que piden los productores. “Sin embargo, estamos conscientes de que la preferencia del público no se va a llevar a cabo por un plumazo (firma) o por una ley, es decir, no porque pongamos en un decreto que se exhiba una cantidad de cine –que además violaría el derecho de los exhibidores porque es un negocio privado- lograremos el objetivo”, señaló.

A decir de Mayer, los tiempos en pantalla no pueden ser por decreto, porque intervienen los gustos de los espectadores. “Tenemos que mejorar la calidad, los contenidos, las producciones, y tenemos que buscar otras alternativas para los guionistas; eso es lo que hay que favorecer, hay que favorecer la industria, pero desde abajo, desde los creadores.