Cannes, Francia.- Todos hablan en Cannes sobre la c estremece Cannes inta "Tenemos que hablar sobre Kevin". Y a la directora Lynne Ramsay no le sorprende la fuerte reacción que ha provocado.

Después de todo, se trata de un adolescente que comete una masacre en una escuela y el intenso sufrimiento de su madre.

Algunos la llaman desgarradora, o cruda, o poética. Pero Ramsay no entiende por qué alguien podría describirla como violenta.

La directora la considera como "un filme de terror psicológico". Como en las mejores películas de suspenso, el terror está en nuestra mente.

"No hay violencia en esta cinta", le dijo Ramsay a reporteros el jueves luego de la primera proyección del filme en el Festival de Cannes. "Sólo ves las consecuencias. Cualquier cinta de Hollywood es más violenta que ésta".

Ramsay también se cuida de las comparaciones con otras cintas sobre violencia juvenil, como "Elephant", película de Gus van Sant inspirada en la masacre en la secundaria Columbine, en Colorado, Estados Unidos, que se llevó la Palma de Oro, el máximo premio de Cannes, en el 2003.

"Elephant" es un filme sobre un tiroteo en una escuela", dijo Ramsay. "Este es un filme sobre una madre y un hijo".

Lo íntimo de ese nexo podría explicar por qué "Kevin" ha incomodado ha algunos espectadores. La cinta está protagonizada por Tilda Swinton, en el papel de Eva, una mujer petrificada por la culpa y el dolor, que recuerda constantemente la infancia de su hijo en busca de claves que puedan explicar por qué decidió cometer un asesinato en masa y si la tragedia es su culpa.

"Todo el filme es sobre la culpa", dijo Ramsay.

Swinton señaló que su personaje está acechado por la idea de que con su hijo "dio a luz a su propia violencia".

"Es como una pesadilla, pero no está tan lejos de la experiencia cotidiana de ser padre", dijo Swinton, quien se ganó un Oscar por "Michael Clayton" y cuya estremecedora interpretación la convierte en una de las tempranas favoritas para el premio de mejor actriz en Cannes.

"Es un asunto complicado, el tener una familia", dijo Swinton, madre de gemelos.

El filme es a la vez exuberante y sombrío, y en él se derraman muchos líquidos rojos. Pero casi nunca es sangre. Se muestra, por ejemplo, la pintura lanzada en la casa de Eva por gente que busca atormentarla o, en la escena de apertura, una guerra de tomates en La Tomatina, un festival en Buñol, España.

La cinta también tiene sus retractores, pero Rory Stewart Kinnear, uno de los guionistas y esposo de Ramsay, sostiene que la película va a donde muchos tienen miedo de ir.

"Creo que la idea de una madre que no quiere a su hijo es uno de los últimos tabúes que quedan, y algo de lo que la gente no quiere hablar", dijo.

Basada en la novela del escritor estadounidense Lionel Shriver, quien reside en Gran Bretaña, Ramsay prefiere decir que su obra está "inspirada" en el libro en lugar de ser una adaptación del mismo. "Kevin" es la única cinta británica que compite por la Palma de Oro, por la que también se mide "La piel que habito" de Pedro Almodóvar, única cinta en español incluida en la competencia central del festival.

La cinta de Ramsay está ambientada en un suburbio de Estados Unidos y cuenta también con las actuaciones de John. C. Reilly, como el esposo bien intencionado de Eva, y Ezra Miller, de 18 años, como Kevin.

Ramsay sorprendió a Cannes en 1999 con su primer largometraje "Ratcatcher". Su segunda cinta, "Morvern Callar" del 2002 también fue bien acogida, pero luego pasó cinco años trabajando en una adaptación de "The Lovely Bones", antes de que el proyecto pasara a manos del director de "El señor de los anillos", Peter Jackson.

"Tenemos que hablar sobre Kevin" es su primer largometraje en nueve años.