Con puntualidad oriental, justo al darse el medio día de este domingo, el laureado poeta coreano Ko Un entró por la puerta principal del Museo de la Ciudad de México. Quienes ya lo esperaban en la explanada del recinto del Centro Histórico se levantaron de sus asientos para recibirlo con una reverencia.

Lo aproximaron a una de las mesas dispuestas para el homenaje y le mostraron los libros de la antología Poesía dejada atrás, editada por Círculo de Poesía, con una selección de trabajos de sus 60 años de trayectoria literaria. Ko Un agradeció con otra reverencia y agregó una sonrisa discreta.

Al menos media docena de poetas y lectores le extendían la mano, le solicitaban con delicadeza el permiso para tomarse una fotografía e incluso le abrían las primeras páginas de Poesía dejada atrás y le pedían que, por favor, les escribiera una dedicatoria.

Estaba reunida una veintena de participantes del tercer Encuentro Internacional de Poesía Ciudad de Méxco 2018. Había maestros de la lírica de todas latitudes, entre ellos, la india Sujata Bhatt, primera ganadora del Premio Internacional de Poesía Nuevo Siglo de Oro, en el 2014; y los mexicanos Mario Bojórquez y Frino, quienes subieron al estrado junto a Eduardo Vázquez Martín, secretario de Cultura capitalino, para reconocerlo con el mismo galardón.

El homenaje

El secretario de Cultura de la ciudad fue el primero en tomar la palabra. Destacó que la voz del nacido en Corea del Sur en 1933 es “una de las voces más importantes de la poesía en el mundo”.

Reconoció que el autor de 158 libros de poesía: “sobrevivió a la tremenda Guerra de Corea para narrar y cantar la fascinación de la existencia. Su poesía —dijo— pertenece a esa tradición oriental donde el paisaje explica y donde la vida siempre nos está dando un mensaje a través de sus múltiples formas”.

Por su parte, Mario Bojórquez destacó la importancia de que el encuentro, que reúne a maestros de la lírica de todas las lenguas y culturas, se lleve a cabo en “la capital de la lengua española en el mundo” y que en ocasión de este año se haya decidido premiar “a un poeta que conocíamos de antes pero que queríamos conocer más”. Además, hizo mención de los elogios que poetas como Robert Hass y Allen Ginsberg habían dicho sobre el trabajo de Ko Un.

Acto seguido, el poeta se puso de pie para recibir el galardón de manos de Vázquez Martín y de inmediato todo público que llenaba el patio central se puso de pie para ovacionarlo. “¡Bravo!”, le gritaban mientras el homenajeado se acercaba al estrado para ofrecer su discurso de aceptación en el que fue contundente y lírico.

“La poesía es el fundamento reflexivo de la humanidad que estimula el alma, y mientras continúe estimulando todo lo que hay a nuestro alrededor, jamás acabará (...) Es un gran orgullo que este festival de la poesía no pertenezca únicamente a Latinoamérica sino a todo el mundo (...) Me honra recibir este galardón”, compartió.

Finalmente leyó algunos de los poemas que fueron publicados en la antología traducida al español sin omisión de ovaciones entre cada pausa.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx