Durante abril del 2020 el Inegi levantó la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) como respuesta a la suspensión de todos los proyectos estadísticos que implicaban encuestas físicas para contener la propagación del Covid-19. Entre ellos la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). 

La ENOE brinda un panorama mensual y trimestral de los principales indicadores relacionados con el mercado laboral. Ante la necesidad de suspender este proyecto, uno de los más importantes para observar la situación del país, el Inegi llevó a cabo una encuesta alterna vía telefónica para dar seguimiento al comportamiento de la población económicamente activa, ocupada, desocupada, subocupada e informal. 

¿Es comparable con la ENOE?

La ETOE levantada durante abril no es metodológicamente comparable con la ENOE dado que su aplicación y el diseño estadístico son distintos. Pero sí ofrece un panorama general del mercado laboral que se entiende necesario para seguir el impacto de la crisis sanitaria en el mercado laboral mexicano. 

El Inegi precisó en sus acotaciones metodológicas que, aunque "hay diferencias en la implementación, en la tasa de no respuesta y sobre todo en los tamaños de muestra, equilibrio y robustez de datos que caracterizan a la ENOE", las aproximaciones a los indicadores tradicionales de la ENOE "sí son útiles como medida de referencia". 

¿Cómo se levantó la encuesta?

El levantamiento operativo de la encuesta telefónica se llevó a cabo del 5 al 30 de abril de 2020 en una muestra de 14,294 viviendas provenientes de la muestra de la ENOE del primer trimestre de 2020. Los números telefónicos de las viviendas se obtuvieron de la información proporcionada en dicho levantamiento previo. 

Del total de viviendas con las que el personal del Inegi logró contactar el 65% aceptó colaborar y el 35% negó su participación. 

El informante fue un residente habitual mayor de 15 años de cada vivienda y la población objetivo, al igual que en la ENOE, fueron los habitantes mayores de 12 años.

Igual que en otros levantamiento regulares, se supervisó y verificó la información recopilada en las viviendas seleccionadas. El mismo personal del Inegi encargado de los levantamientos regulares realizó el levantamiento telefónico con los entes operativos correspondientes: encuestador, supervisor, crítico validador, responsable de área y jefe de departamento.

La información recopilada se basó, al igual que la ENOE tradicional, en el Cuestionario Sociodemográfico y el Cuestionario de Ocupación y Empleo. Así como los mismos procedimientos de captura y procesamiento de datos.

¿Qué se observó?

Los resultados principales de la ETOE mostraron un deterioro importante y cambios en la dinámica del mercado laboral en México.

Como efecto de las medidas sanitarias para contener el virus se registraron incrementos en la tasa de desocupación y subocupación. Esta situación muestra que sí hubo pérdidas explícitas de ocupaciones tanto en el sector informal como en el formal y, dado al recorte de sueldos y salarios de muchos trabajadores, también incrementó la población que aunque tiene un empleo está buscando otro. 

Las modificaciones más drásticas se presentaron en la tasa de población económicamente activa y en la tasa de participación. Mientras, por un lado, la crisis expulsó a millones de mexicanos del mercado laboral, muchos otros que no estaban en disponibilidad activa para trabajar, ahora lo están. 

Esta situación, mayoritariamente, se debe a que muchos mexicanos fueron "suspendidos temporalmente" de sus ocupaciones durante la pandemia, por lo que no se encuentran en una búsqueda activa de trabajo. Pese a ello, todos estos expulsados del mercado laboral podrían estar suspendidos sin ingresos y sin garantía de retorno a sus ocupaciones lo que en un tiempo los colocaría en la población desocupada