Como una historia entre el amor y la perfidia, entre el sexo y la devoción, el escritor mexicano Jorge Volpi presentó ayer en la capital española su nueva novela: La tejedora de sombras, Premio Planeta-Casamérica 2012.

Volpi comentó que su obra se basa en el personaje de la psicoanalista estadounidense Christiana Morgan (1897-1967), sobre la que penetra en sus sentimientos tanto por su amor con el psicólogo Henry Murray como con los experimentos psicológicos que ambos crean.

Aclaró que no es una novela biográfica, sino una ficción que se adentra en una parte de amor de la pareja, pero sobre todo en los 42 años de experimentos psicológicos de ella con las que se conoce a sí misma y su amor con Murray.

Tras explicar que estuvo investigando en el archivo que dejaron Morgan y Murray, aseguró que yo fui un voyerista, estuve desentrañando cosas , y añadió que ella fue una lectora muy seria de los más importantes psicólogos.

Es el poder de la ficción, a través de una mujer que vive la primera mitad del siglo XX, de su rebeldía y de la manera de enfrentarse a su mundo interno , enfatizó.

Indicó que el trabajo para convertir a una personaje real en ficción implica por una parte de tratar de saberlo todo sobre ella y su entorno, leer biografías disponibles, que encontró en la Universidad de Harvard, incluyendo diarios, cuadernos de apuntes y otros trabajos.

No es una biografía cronológica de Christiana, solo se hace con ficción para penetrar en aquello que ella no dijo o no escribió, sino que sintió y padeció en 42 años de este experimento vital , destacó.

Al presentar La tejedora de sombras, el escritor argentino, Andrés Neuman, expresó que con ésta, parece que la generación del Crack le hace un guiño a la generación del Boom […]. Esta novela recoge una escena que en realidad dura 42 años , dijo.

Es una ficción para penetrar en aquello que Christiana Morgana no dijo o no escribió, sino que sintió y padeció en 42 años de este experimento vital .

Jorge Volpi, escritor.

Obsesiva atracción

Henry Murray, un médico, estaba casado con una rica heredera; Christiana Morgan, estudiante de arte, con un veterano de guerra. Pero la atracción entre ambos era tan poderosa que se fueron a Suiza para que los analizara el prestigiado psicólogo Carl Gustav Jung. Así comenzaron los experimentos de Christiana consigo misma a través de sus visiones.