Con la idea de profesionalizar el campo de la gestión de las artes y de las políticas culturales, la Escuela de Bellas Artes y la Universidad Panamericana diseñaron la primera maestría presencial e internacional que abarca estos dos campos: “Tenemos a los mejores maestros y un programa muy completo para abarcar las necesidades del sector cultural, en donde se vienen muchos retos con la creación de la Secretaría de Cultura”, nos dice Guadalupe Moreno Toscano, la directora de la maestría.

La maestría en Gestión de las artes y políticas culturales ofrece las herramientas necesarias para desarrollar estrategias de dirección, creación y administración de empresas creativas e instituciones artísticas, así como los conocimientos aplicados para diseñar e implementar políticas culturales que dinamicen el sector cultural.

“Con este programa queremos enfocarnos en el objetivo de que se puede vivir de la cultura, porque puede ser redituable y que el artista no tiene por qué trabajar gratis, eso aún nos cuesta un poco entenderlo”, explicó Toscano Moreno.

Destacó que la maestría contiene un enfoque hacia el emprendimiento que involucra la administración de capital, planes de negocio y creación de empresas culturales: “En México tenemos la concepción de que la cultura debe ser gratuita. Yo soy de las principales impulsoras del acceso a la cultura, pero hay que entender que la cultura contribuye a la economía de manera que ahora no alcanzamos a concebir: contribuye a la generación de empleos, al PIB… pero casi no hay indicadores para medir ese impacto y entonces no alcanzamos a verlo plenamente”, indicó.

Aseveró que ”el problema de los artistas no es el talento, sino que, como no cobran porque la cultura tiene que ser accesible, no tienen recursos para pagar un gestor que les ayude con un plan de comunicación y un plan de negocio y no consiguen salir de ese círculo”.

Mencionó que con frecuencia se acude al Senado o la Cámara de Diputados para solicitar apoyos económicos y siempre el argumento que soporta la petición es el impacto social que generan los proyectos culturales, “pero también es importante lo económico, pues ayuda al desarrollo de una región o ciudad”.

Consideró que con una política adecuada es posible alcanzar objetivos elevados. “Se puede presentar la Orquesta de Viena —por ejemplo—, pero no tiene que presentarse gratuita en su totalidad; puede haber varios esquemas y políticas de descuento. En Europa, cuando uno va a un teatro, hay una infinidad de posibilidades de pago y se vuelve muy accesible. Yo he ido a Londres a ver obras de danza de compañías japonesas importantes, pagando 5 libras, cuando el boleto más caro podría ser de 80 libras. El de 80 lo veía sentado y yo de pie”.

Especialidades con profesionalización

Moreno Toscano explicó que la maestría está dividida en cuatro bloques. El primero está integrado por materias de tronco común como Teoría de la cultura y Filosofía del arte; Políticas culturales y Administración financiera; mientras que en el segundo, los estudiantes se separan en dos grupos: pueden enfocarse en el diseño de políticas públicas o especializarse en la gestión de las artes.

En el tercer bloque, los grupos se vuelven a integrar y toman materias para ambas áreas como Marco legal, procuración de fondos, liderazgo y ética y responsabilidad social, por ejemplo. El último bloque consiste en el desarrollo de prácticas profesionales y el proyecto de titulación que, dependiendo del interés de los alumnos, puede ser un proyecto de investigación o un plan de negocios para emprender un proyecto.

Para las prácticas profesionales se realizarán convenios con instituciones públicas y privadas para atender los diferentes intereses de los alumnos: “Los que tengan especialidad en políticas culturales harán prácticas en instituciones públicas y los que van a gestión de las artes en empresas culturales, donde puedan ver las dinámicas que se presentan en la empresa”, comenta la directora.

Existen esfuerzos importantes de Conaculta y varias instituciones académicas del país en cuanto a la oferta académica de gestión de las artes y políticas públicas, reconoció Guadalupe Toscano Moreno, y destacó los aportes del programa de estudios de la maestría a la oferta existente: “En cuanto a políticas culturales tenemos un panorama amplio. Los egresados pueden trabajar en los tres niveles de gobierno y no sólo en instituciones nacionales, sino internacionales como la Unesco, la Sociedad Internacional de Museos o la Sociedad Internacional de Artes Escénicas”.

La maestría está dirigida a egresados de cualquier carrera del área humanística, económico-administrativa o artística; administradores y funcionarios de instituciones y programas culturales públicos y privados; artistas que busquen ampliar y especializar sus herramientas y conocimientos para una mejor promoción de su trabajo creativo, y al público en general interesado en el desarrollo de la cultura.

Los egresados tendrán los conocimientos para dirigir y administrar museos, zonas arqueológicas, festivales, orquestas, compañías de ópera, teatro y danza, editoriales, disqueras, agencias artísticas, agregadurías culturales, institutos y secretarías de cultura y en general dependencias gubernamentales dedicadas al quehacer artístico, así como empresas culturales privadas como galerías, productoras de cine, radio,  TV y multimedia, el sector turístico público, mixto y privado, asociaciones civiles y organismos internacionales de carácter cultural.