Robert Laughlin era uno de los pocos premios Nobel de Física reunidos la semana pasada en Lindau a los que no le interesaba el descubrimiento del bosón de Higgs y eso que, si bien no es un físico de partículas, sí obtuvo su premio por sus descubrimientos en física cuántica, campo que está mucho más cercano al bosón que los temas que ahora le interesan a Laughlin: el futuro, la energía y la humanidad… Y, por lo tanto, la economía.

Laughlin estuvo en Lindau, Alemania, para promover su libro Powering the Future (algo así como Dando el poder al futuro ), que hasta ahora sólo se ha traducido al alemán. Así, mientras algunos de los 27 premios Nobel evitaron a la prensa como al virus de la influenza, Laughlin tenía mucho por decir. De hecho, a este reportero sólo fue necesario hacerle una pregunta: Profesor, su conferencia es mañana, ¿me podría contar brevemente de qué va a tratar?

He aquí la respuesta (hubo más preguntas y respuestas, pero con esta basta):

UN FUTURO VIOLENTO

Hablaré del futuro en que ya se acabaron el petróleo y el carbón. Porque se van a acabar, no importa lo que hagamos.

Vienes de México, que exporta petróleo, pero ya no tanto como antes. Hay mucha discusión sobre cuánto van a durar las reservas mundiales. Mis cálculos dicen que los problemas con el petróleo empezarán dentro de unos 60 o quizá hasta 100 años. Claro que la gente se las ha arreglado para encontrar más petróleo, pero siempre está Arabia Saudita para venderle petróleo al mundo mientras encuentran más. Pero cuando haya problemas en Arabia, se acaba el extra y los problemas son para todos.

Unos 100 años después de eso se va a acabar el carbón. Las reservas de carbón son más fáciles de estimar porque la geología necesaria es más sencilla.

Los tiempos en los que estas cosas sucederán son largos para nosotros, pero cortos para la Tierra. Los problemas para nosotros van a empezar antes de que le hagamos un verdadero daño al clima de la Tierra.

Así que mi preocupación es en realidad por las peleas que va a haber. Lo que hacen los humanos cuando no hay suficiente de algo es que pelean por eso. Puedes pensar en cómo hacer eso más sencillo, pero si no lo haces, va a ser terrible. El tema es si vas a querer gastar dinero para los niños que no han nacido ahora y a los que les falta mucho por nacer.

Entonces, voy a hacer tres preguntas a la audiencia: ¿La gente de ese futuro tiene automóviles? ¿Vuela en avión? Cuando toca el interruptor, ¿se encienden las luces?

Las respuestas son fascinantes y siempre las mismas, he hecho este experimento en 10 países diferentes, 75% de la audiencia me dice que la gente del futuro tendrá automóviles y otros tantos que volarán en aviones.

Entonces, pregunto por qué creen que habrá autos y recibo un montón de respuestas estúpidas, como porque habrá energía solar o biocombustibles , al cabo de unos cinco minutos alguien, casi siempre una mujer, dice: Porque la gente va a querer tener automóviles . Entonces digo: ¡Sí! Se ha establecido que algunas cosas existen porque la gente las quiere, no es una cuestión tecnológica sino económica. Esto es independiente de dónde vengan los combustibles, la gente los va a requerir, va a haber una demanda, harán lo que sea para obtenerla, para tener gasolina, o lo que sea, para sus autos.

A VOLAR

En pregunta de los aviones, la mayoría dice que seguirán volando. Entonces pregunto qué los hará volar. Y tengo las mismas respuestas, pero les digo que la energía solar no alcanza, esas cosas son muy pesadas. ¿Baterías? Son muy pesadas, el avión nunca podría levantarse. Entonces hablamos de física, de que nuestros combustibles son lo mismo que la grasa, que la mantequilla. Y los animales tiene grasa por una razón: es el mejor reservorio de energía que puedes tener. No vamos a poder superarla en los laboratorios. Hay gente que habla del hidrógeno, sí, es ligero, pero es peligroso, es explosivo, requiere mucho espacio. La grasa y los combustibles son buenos, de hecho, sabemos por la mecánica cuántica que son lo mejor que puede haber.

Así que eso significa que entre nuestro tiempo y el futuro del que estamos hablando va a nacer una nueva industria que va a hacer esos combustibles. Sabemos cómo hacerlo, hay tecnologías ya disponibles para hacerlo. El único problema es su costo.

SI LA LUZ SE VA... CUIDADO

La última pregunta es sobre la electricidad. En términos políticos, sabemos que la gente la quiere tanto que si la luz se va, los gobiernos caen. Lo hemos visto en California, tuvimos una serie de apagones y la gente tiró al gobierno aunque éste no era el responsable. Tengo amigos en Rusia que me han dicho que hasta Stalin sabía que había que tener las luces prendidas o tendría que dejar la oficina.

Eso es importante porque entonces tenemos que hablar de la energía nuclear, que ahora es poco popular. Pero somos egoístas y estamos hablando de un futuro rudo y la energía nuclear es bastante barata. Entonces la electricidad vendrá de la energía nuclear o de alguna otra fuente que no conocemos, siempre y cuando sea más barata.

Creo que, cuando se termine el carbono, es decir, cuando todo el que estaba en la tierra pase a formar parte del aire, se desarrollará una nueva industria, una agricultura para atrapar carbono, porque las plantas son muy buenas en eso. Tal vez sean las plantas marinas, las algas, las que lo hagan, para no quitarle terreno a los alimentos -políticamente, si la energía compite con la comida, perderá; la comida es más importante-. Atraparán el carbono para hacer los combustibles para los aviones. Así que a los países con mucho mar, como tu país, les irá bien. El Golfo de California es perfecto para eso, mucho sol, no demasiada agua...

La lección es que es más fácil pensar hacia atrás este problema porque las cosas que sucederán estarán determinadas por la naturaleza humana, es decir, la economía, y con física elemental. Pero no todo, las negociaciones, cuánta violencia habrá, son cosas que se decidirán más tarde.

¿Tiene idea de si llegaremos al futuro de la manera fea o de la no tan fea?

Bueno, claro que el peor escenario es lo que normalmente sucede. Pero no es nuestra decisión, yo y todos los que ahora tenemos energía barata estaremos muertos. Los conservadores que dicen que no es su problema tienen razón. Es un problema del futuro. No se trata de salvar a la Tierra, ella estará bien, sino a nuestros tataranietos. Porque nadie quiere pelear, pero lo harán si tienen que hacerlo. Entonces, tenemos que pensar en si tomamos acciones o no para cuidarlos a ellos. Es muy abstracto porque no sólo no han nacido, sino que los padres de sus padres no han nacido. Pero sabemos cómo será esa gente. Serán como tú. Hablarán el mismo lenguaje, se reirán de los mismos chistes, se moverán igual, se pondrán tristes o preocupados por las mismas cosas que nosotros lo hacemos. Cuando existan, los conoceremos. Ése es el punto, no salvar la Tierra, sino salvarlos a ellos.

Robert Laughlin

PREMIO NOBEL ?DE FÍSICA

  • Nació en 1950 en California.
  • Es profesor en la Stanford University.
  • Compartió el Nobel de Física de 1998 con Horst L. Störmer, Daniel C. Tsui por el descubrimiento de una nueva forma de fluido cuántico con excitaciones fraccionalmente cargadas .
  • Su padre era un abogado artista , estaba más preocupado por hacer lo correcto que por la paga y solía trabajar de gratis para gente que lo necesitara. Como consecuencia, si bien nunca les faltó comida o techo, Robert y sus hermanos eran conscientes de estar en una familia de recursos modestos, por lo que reparaban los electrodomésticos en lugar de deshacerse de ellos.
  • Robert Laughlin sabe que tiene un lugar reservado en el infierno por un examen que deja a sus alumnos, a quienes les pide que deriven la superfluidez a partir de los principios de la mecánica cuántica. Pero no se puede, la superfluidez es un fenómeno emergente que aparece cuando hay muchas partículas y no se puede derivar de las propiedades de cada una de ellas por separado.