El Festival Internacional de Poesía y Prosa, en su segunda edición, tiene el propósito de establecer de forma clara la relación que existe entre ambos géneros.

En la literatura moderna, esta división es artificial, incluso podríamos decir que una de características principales es abolir esa diferencia o crear vínculos muy fuertes entre uno y otro género , expresó el coordinador de dicho evento, Víctor Manuel Mendiola.

Hay novelas que tienen una fuerte intensión poética, basta pensar en títulos como Pedro Páramo, de Juan Rulfo; o bien poemas que se benefician de la prosa, como Piedra de Sol, de Octavio Paz . Éste, dijo, es un ejemplo excelente para describir el contenido del Festival, pues lo que hizo Paz, fue colocar a la prosa en el centro de los versos, de tal forma que uno se beneficia del otro, es decir, no estableció fronteras entre géneros.

Por otro lado, esta reunión busca poner de manifiesto que la literatura mexicana tiene una vocación universal desde sus inicios, desde tiempos novohispanos, con Sor Juana Inés de la Cruz como referencia, pues ella era una persona muy informada de lo que ocurría en otros lugares del mundo, y ese conocimiento se refleja en su producción literaria.

Tanto el Festival como los autores invitados, demuestran que, en el caso de los mexicanos, somos herederos de esa tradición cosmopolita y universal, así que la intensión es reafirmarla y compartirla con el público .